Hay una curiosa coincidencia que ronda al Mundial 2026. Cada vez que México ha sido anfitrión y ha quedado eliminado, el equipo que lo venció ha llegado a la final… y ha perdido. Este domingo pasado, Inglaterra derrotó 3-2 al Tri en el Estadio Azteca, y ahora la historia podría repetirse.
El patrón tiene números precisos. El primer antecedente data de hace 56 años. En 1970, México organizó su primer Mundial y cayó ante Italia en cuartos de final por 4-1 en Toluca. Los italianos avanzaron firmes, ganaron los siguientes partidos y llegaron a la final del 21 de junio de 1970 en el Estadio Azteca. Allí, Brasil los aplastó con el mismo marcador: 4-1. Pelé, Jairzinho, Rivelino y Tostão destrozaron las aspiraciones italianas frente a más de 80.000 espectadores. El verdugo del anfitrión se fue a casa como subcampeón.

Dieciséis años después, en 1986, México volvió a ser anfitrión. Esta vez cayó ante Alemania Occidental en cuartos de final, en Monterrey. El partido terminó 0-0 en el tiempo regular y en la prórroga; en penales, los alemanes ganaron 4-1. Siguieron avanzando hasta la final. El 29 de junio de 1986, el Azteca los esperaba. Argentina y Diego Maradona los derrotaron 3-2 en uno de los partidos más memorables de la historia del fútbol. Alemania Occidental volvió a ser subcampeona. El equipo que eliminó al Tri en casa no pudo con el último escalón.
Ahora la pregunta que flota desde el domingo pasado es si Inglaterra repetirá el destino.
Sin embargo, hay factores que diferencian el Mundial 2026 de los dos precedentes. En 1970 y en 1986, las finales donde los verdugos del Tri cayeron se jugaron en el Estadio Azteca; la final de este Mundial será el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, a miles de kilómetros de Ciudad de México.

Además, a diferencia de Toluca en 1970 y Monterrey en 1986, la eliminación de México en 2026 sí ocurrió en el Azteca, lo que rompe otra parte de la geometría del patrón.
El partido del domingo
Este domingo ante 80.000 aficionados que habían arropado al Tri con la frase viral “¿Y si sí?”, Jude Bellingham anotó de palomita al minuto 36 tras centro de Bukayo Saka y marcó de nuevo dos minutos después, para el 2-0. Ambos goles llegaron en apenas 98 segundos. Fue el primer doblete de su carrera con Inglaterra. México no se rindió. Julián Quiñones descontó al 42′ y Raúl Jiménez convirtió un penal al 69′ para el 3-2.
Harry Kane anotó el 3-1 de penal al 60′, su sexto gol en el torneo. El Tri llegó a jugar con superioridad numérica tras la expulsión de Jarell Quansah al 54′, pero no pudo revertir el marcador. Fue la tercera derrota del Tri en juego oficial dentro de su propio estadio y la séptima eliminación consecutiva en octavos de final. El entrenador inglés Thomas Tuchel calificó el triunfo como si hubieran “ganado la final”. “La historia de Inglaterra en este estadio era muy triste, hoy hicimos las paces”, dijo.
Lo que viene para Inglaterra

Para que el patrón histórico se active y los ingleses lleguen a la final, Inglaterra tendría que superar primero a Noruega en cuartos de final el sábado 11 de julio en Miami. Los noruegos vienen de eliminar a Brasil 2-1 con dos goles de Erling Haaland y son una de las sorpresas del torneo.
Si supera a los noruegos, Inglaterra enfrentaría en semifinales al ganador del cruce entre Argentina o Egipto contra Colombia o Suiza, duelos que se disputarán este martes 7 de julio.
Solo entonces, de ganar también esa semifinal, los ingleses llegarían a la final del 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, donde la maldición de haber eliminado al anfitrión de México podría cobrar su tercera víctima.
Fuente: Infobae