Una impresionante marea humana ha tomado este lunes las calles de Teherán para rendir el último adiós al ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo de Irán que fue asesinado el 28 de febrero durante los primeros momentos de una ofensiva sorpresiva contra el país persa. La procesión funeraria ha congregado a una multitud que, según reportes locales, incluye a altos funcionarios del gobierno iraní y a ciudadanos comunes vestidos de luto.
El ataúd que contiene los restos de Jamenei ha sido colocado junto a los féretros de varios de sus familiares, quienes también perdieron la vida en el mismo bombardeo. El cortejo, montado sobre un vehículo especial, ha recorrido las principales arterias de la capital mientras millones de personas vestidas de negro manifestaban su dolor, de acuerdo con la información difundida por los medios iraníes.
Los organizadores del evento han estimado que la procesión se extenderá entre diez y doce horas, tiempo durante el cual el féretro pasará por puntos emblemáticos como la plaza Azadi. En ese lugar, el vehículo se ha visto forzado a detenerse debido a la abrumadora concentración de asistentes, según reportó la cadena estatal IRIB.
Las imágenes divulgadas por distintos canales de comunicación muestran que entre los participantes se encuentran varios ministros del gabinete iraní, así como el exmandatario Mahmud Ahmadineyad. También se ha visto al influyente ayatolá Ahmad Janati, quien funge como secretario del Consejo de Guardianes desde 1992, y al jefe de la Organización para la Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohamed Eslami.
Durante la jornada, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha destacado en un mensaje en redes sociales que “el liderazgo del mártir enseñó a todos que el mayor tesoro de Irán es su pueblo y su unidad”. Asimismo, ha añadido: “Con empatía, armonía y un servicio sincero al pueblo, continuaremos el camino del honor, el progreso y el orgullo de Irán”.
Ceremonias en varias ciudades
Esta procesión forma parte de un ciclo de homenajes que comenzaron oficialmente el viernes. Mañana los actos se trasladarán a la ciudad de Qom, uno de los centros religiosos más sagrados para la comunidad chií. Además, el 8 de julio están previstas ceremonias en Bagdad, Nayaf y Karbala, en territorio iraquí. El entierro definitivo se llevará a cabo el 9 de julio en el mausoleo del Imam Reza, ubicado en la ciudad de Mashhad, al noreste de Irán.
Amenazas desde Israel
En paralelo, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha renovado sus advertencias contra la cúpula iraní. Katz ha afirmado que Jamenei “fue asesinado por Israel porque activó y encabezó un plan para destruir a Israel”. En una declaración recogida por el diario ‘The Times of Israel’, agregó: “El asesino fue asesinado” y sentenció que “cualquier líder iraní que intente impulsar un plan para destruir Israel será también eliminado”.
Katz también ha señalado que, aunque la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel “eliminó la amenaza inmediata de la destrucción de Israel y dañó de forma significativa las capacidades estratégicas de Irán”, su país se mantiene “preparado para defenderse de nuevo por sí mismo, en cualquier momento y ante cualquier amenaza”.
Cabe recordar que hace unos días el propio Katz declaró que el sucesor de Jamenei, su hijo Mojtaba, está “marcado para la muerte”, en una clara alusión a un posible asesinato por parte de Israel. Esa declaración generó una fuerte protesta desde Teherán, que pidió al presidente estadounidense Donald Trump que intervenga para contener a su aliado.
Trasfondo diplomático
Estas ceremonias fúnebres se desarrollan en medio de las negociaciones iniciadas entre Estados Unidos e Irán después del alto el fuego acordado el 8 de abril. Hasta ahora, las conversaciones han resultado en la firma de un memorando de entendimiento que establece un plazo de 60 días para avanzar hacia un acuerdo de paz definitivo que ponga fin a la guerra desatada en Oriente Próximo por la mencionada ofensiva israelí-estadounidense.
Fuente: Infobae