El duelo de octavos de final entre Argentina y Cabo Verde, este sábado en el Mundial Sub-20, tiene un claro favorito. Sin embargo, la historia reciente del torneo enseña que los partidos a eliminación directa no perdonan errores. España, por ejemplo, sufrió en su encuentro ante un rival que se replegó, y esa experiencia debe servir como alerta para los dirigidos por Javier Mascherano.
La Scaloneta juvenil llega a este compromiso tras una fase de grupos impecable, pero el entorno cambia. “Cualquier duda que pueda presentar Cabo Verde en cuanto a la subestimación del partido, a jugarlo con una mentalidad que no corresponde para este tipo de instancias, me parece que en ese sentido está descartada”, se analiza. “Esto no elimina la posibilidad en algún momento de que las cosas no funcionen”. La advertencia es clara: el rival no es un obstáculo menor.
Mentalidad de campeón en la Sub-20
Argentina no solo defiende el título de campeón del mundo absoluto, sino que cada partido representa un desafío mayor. “El secreto de este gran equipo es la ambición, el afán por superarse, por no perder el lugar, por superar las dificultades de la competencia y, sobre todo, estar a la altura de las expectativas”, se destaca. “Alguien cree que solamente el adversario es el verdadero problema, el obstáculo, pero también la mentalidad que hay que tener para jugar partidos de esta naturaleza”. Argentina ha demostrado estar a la altura, pero la renovación impulsada por Mascherano busca mantener la motivación constante en cada jugador.
La renovación que ha hecho Mascherano también va en función de esto, de ir estimulando a cada jugador para conservar su lugar y enfrentar a lo que viene.

¿Cómo romper el cerrojo de Cabo Verde? El equipo africano se comprimirá en el fondo, tal como lo hizo ante España. “España tuvo inconvenientes moviendo la pelota con bastante lentitud. Eso no debería suceder. Le costó mover la pelota y generar pases entre líneas”, se recuerda. La clave estará en la velocidad y la precisión: “Abrir la cancha con los laterales, como hizo España con Cucurella; ahí Argentina puede encontrar profundidad. Pero el pase entre líneas es fundamental”.
En ese punto, Lionel Messi aparece como la figura central. “Para eso, Messi es el número uno, además de en otros rubros, porque él estudia, mira, lee la velocidad de la jugada, los desplazamientos del rival, para que en el instante justo pueda recibir la pelota allí, entre los defensores y los volantes”, se resalta. Sin embargo, el equipo deberá manejar la paciencia y el desgaste mental. “Al no conseguir la recompensa del gol, hay que saber sobrellevar ese desgaste para que no afecte el comportamiento del equipo”.
Argentina posee, sin dudas, un plantel superior. “Argentina tiene lo más valioso del fútbol, que es precisamente lo que le da velocidad al juego, que son las ideas, los controles, los pases. La comprensión general del fútbol de cada jugador es superior a la de Cabo Verde”, se afirma. Thiago Almada, Lautaro Martínez y Julián Álvarez, quien “tiene que levantarse, encontrarse con él fundamentalmente, tranquilizarse. Volver a ser ese jugador que no solamente tiene una actitud descomunal, sino que también es lúcido y claro”, son algunas de las armas ofensivas.

El equipo de Mascherano dispone de un banco de suplentes profundo. “Tiene volantes, tiene delanteros, tiene a un jugador por afuera como Nico González. Es decir, hay un abanico de posibilidades para que Argentina pueda ir desarrollando su fútbol y desarticulando a un rival que es aguerrido, organizado, pero que no debería presentar enormes problemas para los dirigidos por Mascherano”, se sostiene.
En síntesis, “Cabo Verde es un rival débil y accesible si Argentina juega a la altura de sus recursos”. Se espera “otra función de Messi, que también frote la lámpara en este partido y que el equipo estimule a que Messi pueda frotar esa lámpara que ilumina a todos”.
Fuente: Infobae