(Desde Estados Unidos) Uno de los sellos distintivos del ciclo de Lionel Scaloni al frente de la Selección argentina ha sido su capacidad para tomar decisiones difíciles. Desde la inclusión de Ángel Di María como titular en la final del Mundial de Qatar hasta la exclusión de futbolistas clave en la previa de la Copa del Mundo, el entrenador de Pujato ha construido un legado de liderazgo firme. En ese contexto, la historia de Giovani Lo Celso se erige como un ejemplo de superación que quedó evidenciado en el reciente triunfo ante Jordania en Dallas.
El pasado sábado, Giovani Lo Celso vivió uno de los momentos más emotivos de su carrera. Con su esposa Magui Alcacer y toda su familia en la tribuna, el volante surgido de las Divisiones Inferiores de Rosario Central ejecutó un tiro libre perfecto, similar a los que suele convertir su amigo Lionel Messi, para abrir el marcador ante el combinado árabe. Tras el partido, su pareja escribió un mensaje en redes sociales:
“Por tu lucha, tu perseverancia y tu constancia la vida siempre trae revancha. Te amamos profundamente. A seguir. ¡Vamos Argentina!”
El texto iba acompañado de una fotografía junto a su hijo.
Pero, ¿a qué se refería ese mensaje? Es que, pese a haber sido convocado por Jorge Sampaoli para el Mundial de Rusia 2018, Lo Celso no disputó un solo minuto en aquel torneo marcado por las tensiones internas. Años después, ya consolidado como parte del grupo de confianza de Scaloni y del círculo íntimo de Messi —con quien comparte charlas, partidos de truco y mate—, el rosarino enfrentó uno de los golpes más duros de su trayectoria.
El 30 de octubre de 2022, a menos de un mes del debut mundialista ante Arabia Saudita, Lo Celso sufrió una grave lesión. Durante un partido entre el Villarreal y el Athletic Club en San Mamés, el volante padeció un desprendimiento en el bíceps femoral de la pierna derecha. Aunque intentó recuperarse, el cuerpo médico determinó que necesitaba cirugía, con un período de rehabilitación de entre cuatro y ocho semanas. Quedó fuera de la Copa del Mundo, pese a una reunión privada con Scaloni en la que intentó convencerlo de que estaría listo para las fases eliminatorias.

En la biografía oficial de Scaloni, escrita por el periodista Diego Borinsky, se reconstruyó ese encuentro. “Vos te enojaste después de ese partido porque te quisieron ocultar lesiones, que era un poco lo que habías hecho vos como jugador”, le comentó Borinsky al DT. “Sí, claro, los entendía a ellos, eh, porque lo había vivido y lo hice, pero la decisión la iba a tomar yo”, respondió Scaloni, refiriéndose también a los casos de Joaquín Correa y Nico González, quienes fueron reemplazados en la lista de 26 tras el amistoso contra Emiratos Árabes Unidos por Ángel Correa y Thiago Almada.
En la página 190 del libro, el entrenador revivió aquella charla:
“Fue una conversación triste, con lágrimas. Gio merecía ir, porque estuvo desde el comienzo y nos aportó un montón siempre, desde afuera y desde adentro, pero se encontró con un entrenador que había sufrido una lesión similar y que sabía lo que era no estar bien. Seguí de cerca su recuperación, hablaba con el fisio. Gio hizo todo lo posible, incluso me trató de convencer. ‘Capaz que llego a cuartos de final, van 26’, me decía. ‘No, Gio, lo siento en el alma’, le respondí.”
En el último amistoso previo al Mundial, en Abu Dhabi, los jugadores desplegaron una bandera que decía “Gio #TodosJuntos”. Ese gesto, según confesó el propio Lo Celso, fue clave para su recuperación:
“Cuando vi el amistoso sentado en el sillón e hicieron la foto con una pancarta para mí, que es una boludez de la que no tenía ni idea, eso me dio fuerza para salir más rápido y entero.”
El Mundial de Qatar también fue el escenario de un momento personal inolvidable: el nacimiento de su hija Emilia. En medio del partido ante México, su pareja Magui rompió bolsa y tuvieron que ir de urgencia al sanatorio. Tras el alumbramiento, la pequeña fue testigo de la victoria en penales ante Países Bajos, antes de que la familia viajara a Doha para acompañar al equipo en semifinales y la final.

Hoy, con esa historia aún latente, Lo Celso celebró su primer gol en un Mundial, justo el día de su debut en la máxima cita del fútbol.
“Estoy muy feliz. Es un momento que voy a guardar para siempre. Creo que fue mucho más de lo que hubiera imaginado. El trabajo paga. También me pone muy contento por los que estuvieron a mi lado”
, declaró el mediocampista ante un grupo de periodistas, entre ellos Infobae.
De ser convocado sin minutos a perder su lugar por una lesión. El tiempo pasó y para Giovani Lo Celso llegó la revancha. Una revancha que se materializó con un gol de tiro libre dedicado a esa hija que nació en medio del dolor y que trajo luz a la vida del zurdo rosarino.
Fuente: Infobae