Luego de haber sido parte de la delegación argentina en Rusia 2018 sin disputar ni un minuto y de haber quedado fuera del Mundial de Qatar 2022 por una lesión cuando atravesaba su mejor momento profesional, Giovani Lo Celso vivió por fin el estreno que tanto anhelaba.
El volante debutó en una Copa del Mundo durante el triunfo 3-1 sobre Jordania. No solo jugó, sino que anotó un golazo de tiro libre y estuvo a punto de hacer un doblete, aunque la segunda conquista fue invalidada por fuera de juego.
En conversación con Infobae Mundial, su padre, Juan Lo Celso, detalló cómo vivió la familia esa noche, que representó mucho más que una victoria. Para los Lo Celso, fue la culminación de un camino largo lleno de paciencia, esfuerzo y apoyo incondicional.
Durante la entrevista, Marcelo Tinelli recordó uno de los instantes más conmovedores de la jornada. Al término del partido, cuando la familia subió al autobús que transportaba a los parientes de los jugadores, todos los presentes estallaron en aplausos para ellos.
“Cuando subieron el papá, la mamá, la mujer, las hermanas y el hermano de Gio, nos empezamos a abrazar todos. Era el aplauso a toda una familia”
, evocó Tinelli, convencido de que ese reconocimiento mostraba el cariño del grupo hacia el futbolista y quienes lo respaldaron en cada fase de su carrera.
Juan confesó que ese gesto los tomó por sorpresa y los emocionó profundamente. Más allá de celebrar el esperado debut de su hijo, resaltó el vínculo que se ha forjado entre las familias de los jugadores a lo largo de los torneos internacionales.
“Fue hermoso el partido, un espectáculo increíble. Todo eso que contás forma parte de una intimidad muy linda. Con el tiempo se fue armando un grupo de padres y se generan vínculos muy especiales”
, relató.
El significado de esos aplausos estaba muy ligado a la trayectoria de Giovani. Tras integrar el plantel en Rusia 2018 sin jugar y perderse Qatar 2022 por lesión, el debut mundialista llegó recién en 2026, una demora que hizo aún más especial lo vivido frente a Jordania.

Juan también habló sobre la fortaleza con que su hijo enfrentó los momentos más complicados de su carrera.
“El proceso interno es personal. Es crecimiento, es querer levantarte y seguir peleándola, entrenando y fortaleciéndote”
, resumió al explicar cómo logró superar las frustraciones hasta volver a vestir la camiseta argentina en una Copa del Mundo.
Ese recorrido, aseguró, nunca lo hizo solo.
“Siempre estuvimos muy comprometidos con el fútbol. Las hermanas también los siguieron desde chicos y nosotros acompañamos tanto a Giovani como a Francesco donde les tocara jugar”
, recordó sobre una pasión que envuelve a toda la familia.
La emoción llegó a su punto máximo cuando Lo Celso ejecutó el tiro libre. Desde la tribuna, los nervios eran inevitables.
“Podía ir al otro palo o por arriba del travesaño. Pero salió un tiro libre hermoso, un golazo”
, contó Juan. Apenas la pelota entró, la incredulidad dejó paso al festejo.
“Nos mirábamos con mis dos yernos y nos decíamos: ‘Es real’. Ese segundo fue mágico”
, narró.

La ilusión, no obstante, había comenzado días antes. Cuando Giovani volvió a Rosario el 25 de mayo para encontrarse con su familia, recibió un dibujo de Emilia con una invitación simbólica al Mundial escrita en el reverso. “No entendíamos nada. Apenas había llegado a Rosario y ahí empezó el Mundial para toda la familia”, recordó.
La entrevista también dejó una reflexión sobre el valor de compartir esos instantes. Tinelli recordó una charla con Sandra, la mamá de Giovani, cuando surgió la posibilidad de que los chicos regresaran a Buenos Aires para no perder días de clase.
“Ella me dijo: ‘Yo creo mucho en la inteligencia emocional. Lo académico se recupera, pero esto que están viviendo es irrepetible’. Esa frase me quedó grabada”
, relató.
Ese amor por el fútbol ya encontró continuidad en una nueva generación. Juan contó que sus tres nietos juegan en las divisiones infantiles de Rosario Central y siguen cada partido con la misma pasión que alguna vez tuvieron sus hijos. “Dos tienen cuatro años y uno siete. Ya juegan en el baby, hacen el prode y siguen todos los partidos. Tienen el veneno del fútbol, lo heredaron de los tíos”, comentó entre risas.
El debut de Giovani Lo Celso en una Copa del Mundo terminó siendo mucho más que un estreno con gol. Para su familia, representó el cierre de una espera que abarcó tres Mundiales y que encontró su recompensa en una noche que difícilmente borrarán de su memoria.
Fuente: Infobae