Colombia superó a Portugal, pero el VAR anuló un gol clave

Un análisis profundo del encuentro entre la Selección Colombia y Portugal deja varias lecturas: ¿mereció ganar la Tricolor? ¿Fue gol válido el de Davinson Sánchez? ¿Acertó Néstor Lorenzo con los cambios? Y, por supuesto, el fenómeno de la marea amarilla en las gradas.

Lo primero que dejó este partido fue una Colombia con ímpetu, carácter y, sobre todo, buen fútbol. Se le exigía a la Selección Colombia de Néstor Lorenzo que, ante un rival de la talla de Portugal —campeona del torneo—, mostrara algo más. El buen juego ya lo había demostrado, el carácter también; pero en esta clase de partidos, Colombia, que suele agrandarse, se mostró de igual a igual. En realidad, no fue así: fue superior a la selección portuguesa, a la que minimizó a tal punto que Colombia terminó encima de Portugal y Portugal pidiendo tiempo, como si la necesitada fuera Colombia.

Recordemos que en este partido Colombia necesitaba mínimo un empate para terminar líder y enfrentarse a un tercero, que será Ghana, y no contra Croacia. Porque si Colombia quedaba segunda, se medía con Croacia; la misma Croacia con la que Colombia perdió en marzo pasado.

Lo cierto es que la Selección Colombia jugó bien, con niveles superlativos. Davinson Sánchez, impasable. Luego apareció Gustavo Puerta. Jefferson Lerma, en la primera que pudo, midió a Cristiano Ronaldo, lo empujó, le marcó la cancha y se le acabó el partido a Cristiano Ronaldo. Y luego aparecieron otros jugadores clave como James Rodríguez, Lucho Díaz y el trabajo de Jhon Córdoba.

Colombia estuvo muy bien. Mereció ganar jugando de igual a igual y hasta siendo superior a la selección portuguesa, y quedan buenas sensaciones de cara a lo que viene, que son las finales. Partido frente a Ghana el próximo viernes. Vamos partido a partido. Por ahora, Colombia muy bien; y a mostrar esta misma actitud, entereza, determinación, madurez, carácter, buen juego y niveles superlativos para las finales que vienen.

Cambios tácticos: Lorenzo acertó con las variantes

Cuando vimos la alineación titular de Colombia dijimos: “Bueno, no está Jhon Mojica porque tiene tarjeta amarilla y, si recibe la segunda, se pierde el partido de dieciseisavos”; era lógico que estuviera Deiver Machado. Luego aparecía Jhon Córdoba, de quien dijimos que ha tenido un buen rendimiento, y por eso Luis Javier Suárez fue hoy al banco de suplentes.

Pero nos sorprendimos cuando vimos que estaba Santiago Arias y no Daniel Muñoz. Daniel Muñoz, considerado por muchos medios de todo el mundo como el mejor lateral derecho de lo que va de esta Copa del Mundo. El porqué Néstor Lorenzo no coloca a jugar a Daniel Muñoz y sí a Santiago Arias sí tiene una explicación táctica: probablemente para tener un poco más de resguardo defensivo. Por esa línea podía ir, aproximadamente, la visión de Néstor Lorenzo en la proyección de su partido y la decisión por la cual no coloca a Daniel y sí a Santiago.

“Colombia se terminó comportando de buena forma. Se dio cuenta de que en algún momento podía ganar el partido, que no fuera un golpe a golpe, no fuera de igual a igual, sino que lo desequilibrara a su favor, y fue lo que hizo Colombia.”

Afortunadamente, las líneas comenzaron a darse. Jugadores que ingresaron y que terminaron dándole algo diferente a la selección —que es lo que siempre se pide— o mantener un equilibrio. Deiver Machado, jugador ya con mucha experiencia en Europa y salida constante por el sector izquierdo, lo hizo como se necesitaba; lo mismo Santiago Arias.

Luego aparecieron otros jugadores para el segundo tiempo. El acierto, nuevamente, de Juan Fernando Quintero, que otra vez ingresa y le da el ritmo al partido que necesitaba. Y después aparecen algunas variantes que, la verdad, me sorprendieron. Teníamos presupuestado que en algún momento Gustavo Puerta jugara con Jefferson Lerma y con Richard Ríos; lo que no teníamos presupuestado era que no jugara Jefferson Lerma y los mantuviera a ellos dos. Y terminó pasando.

Con el ingreso de Richard Ríos, la salida de Jefferson Lerma le dio eso que necesitaba Colombia: tener más posesión de balón. Ya sabía que podía contener las salidas rápidas de la selección portuguesa, encabezadas por Cristiano Ronaldo y que tenía en ese momento impasable a Davinson Sánchez —de partido perfecto, de diez puntos—, pero que podía tener más manejo de balón y podía volcar completamente a su favor, ir todo contra el pórtico de Diogo Costa.

Afortunadamente para Colombia, gran rendimiento de los jóvenes valores que estamos mencionando: Gustavo Puerta y Jefferson Lerma, que salió para darle paso a Richard Ríos y mantenerse Puerta y Ríos en esa mitad de la cancha, y poder tener las salidas constantes por los laterales y, asimismo, seguir sumando gente al ataque. Bien lo de Néstor Lorenzo, los cambios fueron acertados. Cambiará, obviamente, para el partido frente a la selección de Ghana, pero frente a Portugal fue un acierto.

El VAR y el gol anulado: la tecnología en duda

¿Fue gol de Davinson Sánchez? A mi modo de ver, sí. Yo entiendo que hay que triangular y demás; sacan vectores y puntos de fuga para poder determinar si un jugador está habilitado o inhabilitado. En el caso de la tecnología actual que se está utilizando en el mundial, quedó inhabilitado.

Sin embargo, tengo que contarles que tuve la posibilidad de estar en una instrucción arbitral por parte de la Federación Colombiana de Fútbol; me invitaron y tuve la oportunidad de manipular el VAR. Uno mismo va tocando los puntos en los cuales cree que puede llegar a determinarse si es fuera de lugar o no, como en este caso específico con el jugador Davinson Sánchez. Déjenme decirles que, para explicar un poco cómo se manejan los videos actualmente y más para televisión, un segundo —un solo segundo como el de este video que ustedes están viendo— tiene sesenta fotogramas, sesenta fotos que componen esa imagen en movimiento.

Me da la impresión de que, bajo eso que les estoy mencionando, también se pudo haber habilitado el gol o se le pudo haber colocado, entre comillas, en una posición lícita a Davinson Sánchez para que hubiera sido gol de Colombia y el equipo hubiera terminado con puntaje perfecto.

Cuando tú ves el cero a cero, tal vez no te dice mucho. Cuando ves el contexto del partido, te dice algo totalmente diferente: una Colombia merecedora de haber ganado. El merecimiento… un gol es un merecimiento en sí mismo, más bien, para tener la frase exacta. Claro, tú puedes tener y crear muchas opciones de gol, pero si no la metes, no mereciste ganar porque no lograste el objetivo. En este caso puntual, Colombia mereció ganar: hizo todo, metió el gol. Lo que pasa es que la tecnología, infortunadamente, invalida una anotación que pudo haber sido validada.

“Lo que pasa es que la tecnología, infortunadamente, invalida una anotación que pudo haber sido validada.”

Si hubiera sido gol de Colombia, probablemente la discusión también estaría sobre la mesa, pero estaríamos, de todas formas, en un cincuenta-cincuenta de que también pudo haber sido inhabilitado. La historia fue otra, infortunadamente, pero Colombia sigue con ese proceso de mejorar partido a partido y lo de Davinson Sánchez, a mi modo de ver, y después de haberles contado que tuve la posibilidad de manipular el VAR, debió ser gol.

La marea amarilla: Colombia juega como local en cualquier estadio

No podemos terminar sin hablar de lo que está generando esta Selección Colombia en el público colombiano. Ayer, cerca de 65 mil personas asistieron al estadio; muchas de ellas eran colombianas. Yo creo que el 80 por ciento del aforo total del estadio era de hinchas colombianos, y eso es lo que está generando esta selección Colombia, que sigue por encima del promedio de muchas selecciones aquí en el mundial.

Pero no solo supera el promedio, sino también el aforo. Cerca del 90 o 95 por ciento de los estadios de la ciudad de Guadalajara, de la ciudad de Jalisco y de la ciudad de Miami estuvo compuesto por público colombiano, por hinchas de la selección Colombia; gente que se pone la amarilla, va, apoya y se porta bien. Porque recuerden que hace dos años, en el estadio de la ciudad de Miami, en la final de la Copa América —una para olvidar—, fue un desastre el comportamiento de muchos, aunque no de todos. Sin embargo, lo que está generando esta selección Colombia es para que siga jugando en condición de local.

¿Qué quiere decir esto? Que, proporcionalmente, entre la capacidad del estadio versus los hinchas colombianos, Colombia está logrando entre el 90 y el 95 por ciento, y me da la impresión de que muy pocas selecciones lo están logrando. Colombia sí. Ni siquiera en el estadio Azteca, en el primer partido de la selección mexicana —en el inaugural—, metieron a tantos mexicanos como lo hicieron los colombianos. Obviamente, es un partido diferente por los artistas que había, pero el dato hay que darlo: Colombia sigue respondiendo no solo con fútbol, sino también con su público.

Un aplauso para toda esa hinchada que realmente se lo está mereciendo, y esperemos que en Kansas no sea diferente.

Fuente: Infobae

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