La selección de España logró asegurar el primer lugar de su grupo en la Copa del Mundo tras superar a Uruguay en un vibrante cruce. Sin embargo, el triunfo dejó un sabor amargo en el conjunto ibérico debido a las lesiones que sufrieron dos de sus futbolistas clave: Nico Williams y Yeremy Pino. El equipo que dirige Luis de la Fuente avanzó a los 16avos de final, pero la preocupación se apoderó del cuerpo técnico por el estado físico de ambos extremos, en especial por el jugador del Athletic de Bilbao, considerado una pieza fundamental en el esquema táctico.
Ambos futbolistas requirieron atención médica tras acciones de juego ocurridas en el segundo tiempo. Según el parte médico emitido por la Real Federación Española de Fútbol, Williams presenta una lesión muscular en el aductor derecho, mientras que Pino sufrió un esguince acromioclavicular en la clavícula izquierda. Los exámenes descartaron fracturas de consideración, por lo que ahora se esperará la evolución de los atacantes día a día.
Tras conocer su diagnóstico, Williams compartió un extenso mensaje en sus redes sociales en el que lamentó lo ocurrido. “Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad”, escribió el extremo español.
En su publicación, relató el sufrimiento que le han causado las molestias físicas durante los últimos meses y cuestionó directamente la acción que derivó en su nueva lesión, luego de recibir una fuerte patada de Nicolás de la Cruz cuando iniciaba un contraataque.
“Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria”, manifestó el delantero. Cerró su mensaje agradeciendo los apoyos recibidos y prometiendo intentar regresar al torneo lo antes posible.

El clima caliente del duelo también generó malestar en la prensa española. El diario deportivo Marca indicó en su crónica que “Uruguay convirtió el partido en una batalla extrema de la que España salió con dos lesionados”. El medio subrayó el tono físico del encuentro y la permisividad del arbitraje, señalando que “en algún momento era más importante conservar los tendones que el balón”.
Por su parte, el periódico As apuntó a la tensión de los minutos finales, cuando la frustración por la inminente eliminación uruguaya derivó en acciones violentas y protestas hacia el árbitro. La expulsión de Agustín Canobbio por una dura entrada sobre Pau Cubarsí y la jugada de Nicolás de la Cruz sobre Nico Williams fueron reflejo del ambiente en el tramo final.
“Los sudamericanos, que veían cómo la eliminación se acercaba, mostraron un juego brusco que acompañaron de numerosas quejas al árbitro por un supuesto penalti, por el tiempo de añadido… que embarró mucho el tramo final. Lo más llamativo fueron las entradas. Ismail Elfath, colegiado estadounidense del encuentro, quiso controlar el partido sin señalar muchas faltas, pero en los últimos minutos se vio obligado a tirar de amonestaciones. Incluida una roja directa a Canobbio por una terrorífica entrada a Cubarsí, que pudo hacer daño al central del Barça”, detalló el diario.
Canobbio habló en el campo sobre lo sucedido y sorprendió con su punto de vista: “Ahora hablar con las revoluciones a mil por hora, intentando bajar un poco. No la vi, claramente no la vi de nuevo, pero no fui con la plancha. Sentí en el costado del pie. Son partidos así, intensos y dinámicos. Creo que hay que hacer mucha autocrítica, corregir muchas cosas adentro”. El periódico Mundo Deportivo calificó la entrada como “sorprendentes”, mientras que Marca la denominó “salvaje”.

En la conferencia posterior al duelo, Luis de la Fuente optó por no cargar contra el seleccionador rival, Marcelo Bielsa, y señaló: “Sigo admirando a Marcelo Bielsa. Los partidos los juegan los jugadores. Ya sabemos que el partido iba a ser de máxima exigencia. No es el tipo de partido en el que nos sentimos más cómodos. Pero para eso está el árbitro. Ha sido un partido jugado al límite, de una dureza extrema. Y hemos sabido estar a la altura. Arbitrar es difícil, pero para eso está el VAR para ayudar en todo tipo de partidos. Espero que podamos jugar partidos normales. En la disputa de balón, en el rigor. Y centrarnos en lo futbolístico. De los árbitros no quiero hablar más. Yo bastante tengo con preocuparme del juego. Luego, cada uno tiene una responsabilidad”.

Como contrapartida, Álex Baena, autor del gol del triunfo español, ofreció una visión diferente en la zona mixta: “Cuando te estás jugando la eliminación es normal que vayas con esa intensidad”.
Fuente: Infobae