Dos movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela, dejando hasta el momento 188 fallecidos y 1.520 heridos, según los reportes oficiales más recientes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estudian la posibilidad de enviar recursos médicos, equipos de emergencia y suministros para reforzar la respuesta sanitaria frente a la crisis provocada por el desastre.
El panorama que enfrentan las autoridades venezolanas y los organismos internacionales es crítico: hospitales desbordados, cortes de energía eléctrica y cientos de personas aún atrapadas entre los escombros.
La gravedad de la catástrofe obligó a una reacción conjunta. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, manifestó en la red social X:
“Mis más profundas condolencias a quienes han perdido seres queridos en los mortales terremotos en Venezuela. Las necesidades sanitarias están aumentando a medida que evoluciona la respuesta, incluyendo la gestión de víctimas masivas, atención de lesiones y traumatismos y apoyo a los centros de salud afectados por los cortes de electricidad”.
Esto evidencia que la capacidad médica local ha sido superada y se requieren equipos especializados para atender la emergencia.

La OPS, brazo regional de la OMS, podría activar equipos de respuesta rápida y mantiene comunicación constante con los responsables de emergencias en Venezuela. El propósito es apoyar la atención inmediata de los heridos y asegurar el funcionamiento básico del sistema de salud. Jarbas Barbosa, director de la OPS, señaló en X que el personal regional:
“Está sobre el terreno, listo para ayudar a mantener el funcionamiento del sistema de salud”.
Sistema sanitario al borde del colapso
Incluso antes de los sismos, Venezuela atravesaba una situación sanitaria delicada, con cerca de ocho millones de personas necesitadas de asistencia humanitaria. Tras los terremotos, la crisis se agravó aún más. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) alertó que la catástrofe “amenaza con agravar las vulnerabilidades ya existentes”.
El derrumbe de hospitales y la suspensión de servicios básicos dificultan la atención a los lesionados. Las prioridades incluyen la gestión de víctimas masivas, la atención de traumatismos y la restauración de servicios esenciales en los centros de salud. La OPS aseguró que se mantiene en “estrecho contacto” con los equipos de emergencia locales para “mitigar las interrupciones en los servicios de salud” y proporcionar suministros médicos.

El llamado de la OMS y la OPS se suma a una movilización internacional sin precedentes. La ONU está “completamente movilizada” y coordina el envío de equipos de búsqueda y rescate de múltiples países para ayudar a las autoridades venezolanas a localizar sobrevivientes y atender heridos. Tom Fletcher, coordinador humanitario de la ONU, destacó que
“los próximos días requerirán un enorme esfuerzo colectivo para apoyar la respuesta liderada por el Gobierno y ayudar a las comunidades afectadas”.
La coordinación contempla la llegada de personal médico, rescatistas y ayuda técnica, así como la liberación de fondos para suministros de emergencia. La OMS subrayó que la respuesta sanitaria se concentra en la gestión de grandes volúmenes de heridos y en respaldar a los hospitales afectados por los cortes eléctricos.

De acuerdo con las cifras oficiales, los terremotos han causado al menos 188 muertos y cerca de 1.520 heridos, números que podrían variar conforme avancen las labores de rescate. La OPS y la OMS concentran sus esfuerzos en la entrega de insumos médicos, el despliegue de personal adicional y la asistencia técnica para recuperar el sistema de salud.
El operativo internacional también incluye la colaboración de organizaciones humanitarias y la puesta en marcha de mecanismos de respuesta rápida. La OCHA confirmó el envío de un equipo de respuesta para fortalecer la presencia en el terreno y asegurar una coordinación eficaz entre los distintos actores de la ayuda.
Fuente: Infobae