Nicolás Pépé se convirtió en la figura clave para Costa de Marfil en el Mundial 2026 al marcar el primer tanto frente a Curazao. Este resultado provisionalmente ubica al equipo marfileño en el segundo lugar del Grupo E, acercándolos a la siguiente ronda.
El atacante del Villarreal logró redimirse luego de la caída 2-1 ante Alemania, encuentro donde perdió la titularidad, ingresó al minuto 85 y estuvo cerca de gestar una jugada que pudo haber significado la igualdad para su selección.
A pesar del revés, Pépé continúa siendo una de las principales armas ofensivas del equipo dirigido por Emerse Faé en su lucha por superar la fase de grupos. Con tres puntos en dos jornadas, Costa de Marfil disputa su pase a octavos ante Curazao en el Lincoln Financial Field de Filadelfia. Una victoria les garantizaría la clasificación directa.
Golpe y reacción frente a Alemania
La segunda fecha significó una doble frustración para el extremo: empezó en el banquillo tras haber sido titular en el debut contra Ecuador y observó cómo Alemania definió el partido en el tiempo extra. Con el marcador igualado 1-1, ingresó pero no tuvo suficiente tiempo para cambiar el destino.
Costa de Marfil llegaba a Toronto con la confianza de haber vencido 1-0 a Ecuador y con la oportunidad de allanar su clasificación. El seleccionador Emerse Faé decidió modificar el once inicial, dejando a Pépé fuera de la titularidad en un partido de alta exigencia.
El delantero reemplazó a Diomandé en el minuto 85, después de que Kessié abriera el marcador y Undav empatara para los alemanes. Cuatro minutos más tarde, lideró una transición y habilitó a Simon Adingra, quien recibió en posición inmejorable para marcar el 2-1, pero no logró controlar el balón y la oportunidad se esfumó.

Esa acción resumió la noche del internacional marfileño: poca presencia en el juego, pero capacidad para generar una de las ocasiones más claras del cierre del partido. Sin embargo, la jugada no tuvo continuidad, ya que Deniz Undav anotó el 2-1 en el minuto 94, asegurando el liderato de Alemania con seis puntos.
La clasificación del grupo se mantiene abierta. Ecuador y Curazao suman un punto cada uno, mientras que la victoria inicial de los marfileños sigue pesando en la tabla. Este tercer partido definirá el futuro inmediato del grupo. Un empate ante Curazao dejaría a Costa de Marfil pendiente de los criterios de desempate, del resultado del Alemania-Ecuador y de la vía de los mejores terceros; una derrota complicaría seriamente su continuidad.
El retorno de un líder
La relevancia de Pépé en esta selección estaba clara antes del torneo. El atacante de 30 años encaraba el Mundial 2026 como el jugador destinado a guiar el intento de Costa de Marfil de recuperar peso internacional y superar la histórica barrera de la fase de grupos.
Nacido en Mantes-la-Jolie, Francia, optó por representar a Costa de Marfil debido a la ascendencia de sus padres. Su despegue futbolístico se dio en Angers y posteriormente en Lille, donde en la temporada 2018-2019 anotó 22 goles, atrayendo el interés de varios grandes clubes europeos.
Ese rendimiento llevó al Arsenal a desembolsar 80 millones de euros por su fichaje, convirtiéndose en la venta más cara en la historia del Lille. Tras un paso irregular por Inglaterra y un breve retorno a Francia con el Niza, encontró en el Villarreal un nuevo punto de estabilidad.
En LaLiga ha perfeccionado su toma de decisiones en el último tercio del campo, mostrando un juego más asociativo y una mejor lectura táctica desde la banda derecha. Ese perfil lo ha consolidado desde 2016 como una pieza inamovible en el esquema de Faé, capaz de recortar hacia el centro y disparar con su zurda.
Este encuentro ante Curazao se presentaba como una prueba directa de su verdadero peso en el torneo y como la oportunidad de convertir en una acción decisiva el casi gol que dejó en Toronto, llevando a Costa de Marfil a los dieciseisavos de final.
Fuente: Infobae