Este miércoles, los gobiernos de Reino Unido, Alemania y Francia emitieron una condena conjunta contra el «acoso» que China estaría realizando en aguas ubicadas al este de Taiwán. Las tres naciones expresaron su «preocupación» por las recientes «operaciones especiales para aplicar la legislación marítima» china en esa zona.
En un comunicado publicado por las oficinas de representación de estos países en territorio taiwanés —que funcionan como legaciones diplomáticas de facto—, se advierte que dicho comportamiento representa una «amenaza para la estabilidad» en el área. Los firmantes señalaron haber detectado una «poco usual actividad china» en esos mares.
«Estas acciones amenazan la estabilidad regional, la libertad de navegación y la seguridad del transporte marítimo internacional», señala el texto.
La declaración conjunta manifiesta su oposición a «cualquier cambio unilateral del ‘statu quo’», especialmente cuando se empleen «amenazas, el uso de la fuerza o la coacción». Asimismo, subraya que resulta esencial garantizar y respetar todos los derechos y libertades de navegación, así como la seguridad de los marineros y los buques.
«Es fundamental que se garanticen y respeten todos los derechos y libertades de navegación, así como la seguridad de los marineros y los buques», enfatizaron las tres potencias.
Cabe recordar que los vínculos entre Pekín y Taipéi quedaron suspendidos en 1949, luego de que las fuerzas del partido nacionalista Kuomintang, lideradas por Chiang Kai Shek, fueran derrotadas en la guerra civil contra el Partido Comunista de China y se refugiaran en la isla de Taiwán.
No fue sino hasta finales de la década de 1980 que se restablecieron los lazos empresariales e informales entre ambas orillas del estrecho. Actualmente, China considera a Taiwán como una provincia rebelde, mientras que la isla, que ha proclamado su independencia, recibe respaldo político de Estados Unidos y la Unión Europea.
Fuente: Infobae