El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto al ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ratificaron este lunes que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) proseguirán con sus actividades militares y la llamada “zona de seguridad” en el sur de Líbano, sin ceder a los reclamos de Irán, que exige el cese de estas acciones en el marco de las conversaciones que sostiene con Estados Unidos.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continuarán actuando con determinación para neutralizar las amenazas contra nuestros soldados y ciudadanos, desmantelar la infraestructura terrorista y mantener la zona de seguridad en el sur de Líbano”, indicaron Netanyahu, Katz y Zamir en un comunicado conjunto difundido desde la oficina del primer ministro.
La declaración se produjo después de una reunión en la que también participó el comandante del Mando Norte, Rafi Milo. Según el texto oficial, los líderes israelíes “han aclarado que la seguridad de los ciudadanos israelíes y de las fuerzas de las FDI seguirá siendo su principio rector, sin concesiones”.
Con estas palabras, las autoridades de Israel reiteraron su negativa a retirarse de la franja que sus tropas ocupan en territorio libanés, postura que defienden argumentando razones de seguridad para las comunidades del norte del país.
Las FDI mantienen sus operaciones en esa zona mediante ataques dirigidos contra el grupo Hezbolá. Según reportes de las autoridades libanesas, los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá desde el 2 de marzo han dejado más de 4.000 fallecidos y 12.000 heridos.

La continuidad de estas operaciones se ha convertido en uno de los principales puntos de conflicto en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo de paz en Medio Oriente. Teherán exige el fin total de las acciones militares israelíes en el sur de Líbano.
No obstante, funcionarios israelíes han insistido en los últimos días en que no tienen planes de abandonar el territorio ocupado. El canciller, Gideon Saar, afirmó el lunes que el Gobierno israelí no alberga “ambiciones territoriales” en Líbano, un día después de que Netanyahu comparara esa zona con otros territorios bajo control militar israelí en la Franja de Gaza y en Siria.
Hezbolá se opone a la permanencia de tropas israelíes en suelo libanés
En un mensaje televisado, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, sostuvo que la presencia de soldados israelíes en territorio libanés es inaceptable. “La permanencia de tropas israelíes en suelo libanés es imposible”, afirmó.
Qassem también puso en duda el concepto de una “zona de seguridad” controlada por Israel y defendió el papel de las Fuerzas Armadas libanesas como las únicas responsables de la soberanía nacional. “No existen zonas de seguridad para Israel”, señaló.
El líder de Hezbolá responsabilizó además a Estados Unidos por la situación actual y aseveró que Israel debe retirarse. “Israel es un agresor y debe marcharse”, dijo. Más adelante agregó: “Israel no permanecerá en el Líbano, incluso si aumenta sus crímenes, y nosotros nos defenderemos”.

Aunque los combates en territorio libanés han disminuido desde el fin de semana, las tensiones continúan latentes. Qassem advirtió que su organización respetará cualquier alto el fuego acordado en el marco de un cese integral de las hostilidades, pero dejó abierta la posibilidad de responder ante cualquier incumplimiento. “Nos enfrentaremos a cualquier violación”, afirmó.
Las diferencias sobre el futuro del sur del Líbano, la influencia regional de Irán y las garantías de seguridad para Israel se perfilan como algunos de los principales desafíos que deberán resolverse durante las negociaciones en curso. Mientras Washington y Teherán intentan avanzar hacia un acuerdo más amplio, las declaraciones cruzadas de Netanyahu y Hezbolá reflejan que varios de los temas más sensibles del conflicto aún están lejos de una solución definitiva.
Fuente: Infobae