El gobierno de Estados Unidos ratificó su reconocimiento a la Asamblea Nacional venezolana surgida de las elecciones de 2015 como la “última instancia democrática reconocida” por la administración estadounidense en el país sudamericano. Esta postura se mantiene en un contexto donde Washington impulsa gestiones diplomáticas para facilitar un proceso de negociación política en Venezuela.
Así lo informó la Embajada de Estados Unidos en Caracas a través de sus redes sociales, donde se detalló un encuentro entre el encargado de negocios estadounidense, John Barrett, y la dirigente opositora Dinorah Figuera, quien preside el Parlamento electo en 2015. Durante la reunión, la representación diplomática subrayó la continuidad del apoyo a las iniciativas que buscan una salida política a la crisis venezolana.
En el comunicado divulgado, Barrett afirmó que la administración de Donald Trump mantendrá su respaldo a los esfuerzos orientados a la reconciliación política en el país.
“Seguiremos apoyando estos esfuerzos entre las autoridades institucionales en favor de una reconciliación política, un elemento clave del plan de tres fases impulsado por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio”, sostuvo el diplomático.
Las declaraciones fueron acompañadas de imágenes del encuentro. No se proporcionaron mayores detalles sobre los temas específicos tratados en la agenda de las partes.
De acuerdo con la postura de Washington, la Asamblea Nacional electa en 2015 sigue siendo un actor político de referencia, pese a que el chavismo controla el Parlamento desde las elecciones legislativas de 2020. Para Estados Unidos, esta estructura opositora conserva un papel central en cualquier eventual proceso de transición institucional.

Dinorah Figuera, al frente de ese órgano parlamentario, ha defendido la legitimidad de la institución surgida de los comicios de 2015. Tras regresar recientemente a Venezuela luego de años de exilio por la persecución del régimen chavista, la dirigente ha mantenido reuniones vinculadas a la agenda de negociación promovida por Estados Unidos.
Entre los objetivos planteados por Figuera destaca la posibilidad de avanzar hacia la conformación de un Consejo Nacional Electoral con mayor credibilidad y capacidad técnica, considerado un elemento fundamental para futuros procesos electorales en el país.
En declaraciones previas, la parlamentaria ha reconocido que el proceso en curso enfrenta obstáculos considerables, aunque ha valorado el acompañamiento de actores internacionales en las conversaciones.
En paralelo, sectores de la oposición agrupados en la Plataforma Unitaria Democrática han planteado la necesidad de una negociación estructurada que permita abrir paso a condiciones políticas más competitivas. Entre sus propuestas figura la realización de una elección presidencial con garantías de transparencia y supervisión internacional.
Desde la cúpula chavista, en contraste, se ha cuestionado la existencia de una negociación formal con la oposición mayoritaria. Voceros del régimen han sostenido que no está planteado un diálogo con esos sectores, y han rechazado la legitimidad de liderazgos opositores.

Delcy Rodríguez y la relación con Estados Unidos
En este marco, la jefa del régimen chavista Delcy Rodríguez afirmó que la relación entre Caracas y Washington atraviesa una etapa de redefinición tras los recientes acontecimientos políticos. Según su visión, los últimos meses han abierto un escenario distinto en la dinámica bilateral.
Rodríguez señaló que el país se encuentra en una fase de reorganización institucional luego de lo que describió como un punto de inflexión en la política nacional. También sostuvo que el gobierno ha optado por la vía diplomática para gestionar las diferencias con Estados Unidos.
“Han transcurrido ya casi seis meses y siento que ha sido el camino correcto, dirimir las controversias, dirimir las diferencias”, declaró durante un acto oficial en Caracas.
La funcionaria agregó que se están “desanudando” tensiones acumuladas en la relación bilateral, que durante varios años estuvo marcada por el conflicto político y las sanciones económicas.
El escenario actual mantiene abiertos distintos canales de interlocución entre actores venezolanos y Estados Unidos, en paralelo a una estructura institucional dividida y a la ausencia de un calendario claro de negociación formal.

Por ahora, las conversaciones continúan en desarrollo sin definiciones públicas sobre su alcance o resultados concretos.
Fuente: Infobae