En una declaración difundida este domingo a través de su página web oficial, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró que su gobierno está listo para otorgar garantías formales de que no fabricará armas nucleares, aunque dejó claro que Teherán no renunciará jamás a su derecho al enriquecimiento de uranio.
Pezeshkian afirmó textualmente que “lo que Estados Unidos exige es que Irán no fabrique una bomba atómica. Esto no es nada nuevo, y también podemos declarar por escrito que no tenemos intención de fabricar una bomba”. Con esta postura, el mandatario busca tender un puente diplomático, pero sin ceder en lo que considera una conquista soberana e irrenunciable.
El jefe de Estado fue enfático al recalcar que “no renunciaremos a nuestro derecho al enriquecimiento, y la otra parte no tendrá más remedio que aceptar este derecho”. Este punto ha sido, precisamente, el principal escollo en las negociaciones nucleares con las potencias occidentales durante los últimos años.
Negociaciones en Suiza: un pulso por la confianza
Las palabras de Pezeshkian se dieron justo cuando representantes de Irán y Estados Unidos iniciaban una nueva ronda de conversaciones en Suiza. El objetivo del encuentro es alcanzar un posible acuerdo que ponga fin a las tensiones en torno al programa nuclear iraní. Aunque no se han revelado avances concretos, el presidente iraní manifestó su disposición a formalizar por escrito el compromiso de no desarrollar armamento nuclear, una exigencia que Washington ha repetido como condición indispensable para levantar las sanciones y normalizar las relaciones bilaterales.
El debate sobre el derecho iraní a enriquecer uranio ha sido uno de los temas más controvertidos en la agenda internacional. Mientras Teherán insiste en que el proceso tiene fines exclusivamente pacíficos y forma parte de su desarrollo tecnológico soberano, las potencias occidentales advierten sobre el potencial uso militar de ese material.

Pezeshkian también se refirió al memorando de entendimiento firmado recientemente con Estados Unidos, señalando que dicho instrumento beneficia a su país, ya que contempla la devolución de 6.000 millones de dólares de fondos iraníes que estaban congelados en Qatar. Según la agencia Tasnim, el presidente aseguró que la totalidad de las disposiciones del acuerdo favorecen a Irán y que los resultados se notarán en el corto plazo.
El mandatario detalló que esos recursos, retenidos hasta ahora en Qatar, serán transferidos a Irán como parte del memorando suscrito el miércoles anterior entre ambos gobiernos. En ese contexto, Pezeshkian destacó que el presidente estadounidense, Donald Trump, modificó su discurso recientemente: pasó de prohibir ciertas acciones a reconocerlas como derechos del pueblo iraní. La única exigencia que se mantiene desde Washington es que Teherán no desarrolle armas nucleares.
El memorando de entendimiento fija un plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo final que incluya el programa nuclear iraní. Las declaraciones de Pezeshkian se realizaron durante una conferencia de política monetaria y bancaria en Teherán, mientras en Suiza proseguían las reuniones bilaterales para afinar los términos del pacto.
Reuniones en Suiza y mediación internacional
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, explicó que las delegaciones de ambos países tenían previsto reunirse por la tarde, luego de encuentros por separado con los mediadores de Qatar y Pakistán. Según Bagaei, las conversaciones se centran en el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, tal como lo establece el primer artículo del memorando.

Bagaei apuntó que Irán considera que este punto no se ha cumplido debido a los recientes ataques israelíes contra territorio libanés. El vocero manifestó que “Estados Unidos no ha podido o no ha querido” garantizar el cumplimiento de ese apartado, y agregó que la “principal cuestión de debate” en las negociaciones de hoy es la continuación de los ataques del “régimen sionista”.
La delegación iraní está encabezada por el presidente del Parlamento y jefe negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, mientras que la representación estadounidense es liderada por el vicepresidente, J. D. Vance. Esta ronda de negociaciones en Suiza busca avanzar hacia un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear y sobre el cese de hostilidades en la región, en cumplimiento de los plazos y condiciones fijados en el memorando firmado entre ambas partes.
Fuente: Infobae