Un nuevo informe del Colectivo Nicaragua Nunca Más reveló que al menos 838,363 nicaragüenses abandonaron forzosamente su país entre abril de 2018 y diciembre de 2024. La denuncia, divulgada este 20 de junio en el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, señala como causas principales la represión estatal, la persecución política y el cierre de los espacios cívicos.
La organización subrayó que esta cifra representa casi el 13% de la población total de Nicaragua, evidenciando la magnitud de una crisis que se ha prolongado por más de ocho años. El desplazamiento no fue voluntario ni por conveniencia, afirmó el colectivo, quien vinculó el exilio directo con lo que calificó como “la crisis de los derechos humanos provocada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo”.
Detrás de cada solicitud de refugio, explicó el informe, hay familias separadas, defensores y periodistas amenazados, estudiantes expulsados y líderes campesinos que se vieron obligados a reiniciar sus vidas lejos de su tierra natal.

Costa Rica, principal destino de la diáspora nicaragüense
Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), citados en el comunicado, hasta el 31 de octubre de 2025 Costa Rica había recibido a 207,456 personas bajo protección internacional. De ese total, el 85% eran nicaragüenses, lo que convierte al país vecino en el principal receptor de este éxodo forzado.
Además, se registraron aproximadamente 16,500 solicitudes de refugio presentadas por ciudadanos nicaragüenses en ese período. La organización describió esta situación como una diáspora impulsada por la persecución estatal.
El colectivo destacó que las personas refugiadas nicaragüenses “sobreviven a una política de constante persecución”. Entre los afectados mencionaron a periodistas, estudiantes, madres y padres de familia, campesinos, adultos mayores, niños y adolescentes, personas de la diversidad sexual, poblaciones indígenas y comunidades enteras que huyeron en busca de seguridad y derechos.

Más allá del refugio: protección real y justicia transicional
El informe advierte que el simple reconocimiento legal como refugiado no es suficiente para garantizar la seguridad de quienes escaparon. La organización exige medidas concretas de prevención, investigación, protección y acompañamiento para quienes denunciaron persecución y solicitaron amparo en el extranjero.
El colectivo enfatizó que el exilio nicaragüense ya no es un fenómeno migratorio, sino un problema de protección internacional que debe ser atendido por los Estados receptores y los organismos multilaterales. Por ello, pide agilizar los procesos de refugio, regularización migratoria y documentación, así como garantizar acceso efectivo a salud, educación, trabajo, vivienda y justicia.

El comunicado también insta a la comunidad internacional a mantener la presión sobre el régimen nicaragüense y a exigir procesos democráticos, elecciones verdaderas y mecanismos de justicia transicional. Asimismo, reclama que Nicaragua sea incluida en la agenda global de protección de derechos humanos.
En un gesto de memoria, la organización rindió homenaje a nicaragüenses asesinados en el exilio, entre ellos Roberto Danilo Samcam Ruiz, Jaime Luis Ortega Chavarría y Rodolfo Rojas Cordero. El texto menciona particularmente el caso de Samcam, quien fue asesinado en San José en 2025.
El comunicado concluye con un llamado contundente: “Mientras la dictadura esté instalada en Nicaragua, persistirá el desplazamiento forzado de los nicaragüenses y por eso llamamos a la comunidad internacional a seguir presionando al régimen para que haya procesos democráticos, elecciones verdaderas y futuros procesos de justicia transicional”.
Fuente: Infobae