Al menos 18 personas perdieron la vida y más de 30 resultaron heridas tras una nueva ofensiva de bombardeos ejecutada por el Ejército de Israel contra diversas localidades del sur de Líbano. Estos ataques se producen a pesar del memorando de entendimiento firmado previamente entre Estados Unidos e Irán, cuyo objetivo era lograr un cese de hostilidades en Oriente Próximo.
De acuerdo con el Ministerio de Sanidad libanés, hasta el momento se ha confirmado un saldo de 18 fallecidos y 33 heridos. Entre las víctimas se cuentan siete muertos y diez heridos en un bombardeo dirigido contra la localidad de Haruf. Asimismo, se reportaron tres muertos en Dueir y otros tres en Sharquié. En Qatrani y Jebchit se registraron dos fallecidos en cada sitio, mientras que en Abasiyé se contabilizó una víctima mortal adicional. El organismo sanitario aclaró que estas cifras son aún provisionales, según información difundida por la agencia estatal libanesa NNA.
Por su parte, las fuerzas armadas israelíes justificaron sus acciones señalando que los ataques estuvieron dirigidos contra «terroristas e infraestructura terrorista de Hezbolá» en múltiples sectores del sur libanés. En un comunicado oficial, el Ejército sostuvo que «los bombardeos fueron lanzados tras repetidas violaciones del alto el fuego por parte de Hezbolá».
Las tensiones se han intensificado después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declarara el jueves que las tropas de su país se mantendrán en zonas del sur de Líbano durante el tiempo «que sea necesario». Esta postura se confirmó cuando el Ejército israelí publicó un nuevo mapa sobre el despliegue de sus militares y rechazó cualquier repliegue inmediato.
Actualmente, los gobiernos de Israel y Líbano negocian un posible acuerdo que contemplaría la retirada de las tropas israelíes. Ambas partes han exigido el desarme de Hezbolá, grupo que se niega a dar ese paso mientras continúe la invasión del país. En paralelo, Irán demanda el repliegue de Israel y el fin de sus ataques, en el marco del memorando de entendimiento suscrito con Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su respaldo a un «alto el fuego total» en «todos los frentes, incluyendo en Líbano». Esta declaración se dio luego de que el Ejecutivo israelí se distanciara del acuerdo y manifestara en repetidas ocasiones que el pacto no les involucra directamente.
Durante la jornada del jueves, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que Israel no puede resolver sus problemas de seguridad «a base de violencia». Vance consideró que ciertos sectores israelíes críticos con el acuerdo preliminar alcanzado con Irán han «entrado en pánico». En sus declaraciones, señaló:
«Mi mensaje para ellos sería doble. El primero, es que Donald Trump es el único jefe de Estado del mundo que mantiene simpatías por la nación de Israel en estos momentos. Si yo estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo».
No obstante, las tensiones continúan en aumento. Las acciones israelíes en Líbano han sido acompañadas de advertencias desde Irán, que considera estos hechos como violaciones del preacuerdo con Washington y advierte que podrían dar al traste con el proceso de paz. Este viernes, la situación escaló un nuevo capítulo con la cancelación del encuentro previsto en Suiza entre ambas partes, lo que complica aún más el panorama diplomático.
Fuente: Infobae