La selección de Suiza atraviesa un momento de incertidumbre después de que se le escapara la victoria en el debut del Mundial 2026. El cuadro helvético, que se imponía hasta el minuto 94, vio como Qatar le arrebataba el triunfo con un gol en el tiempo añadido. El resultado provocó una fuerte reacción del capitán, Granit Xhaka, quien no dudó en expresar su malestar tanto dentro del vestuario como frente a los medios de comunicación.
Al término del encuentro, Xhaka ofreció un análisis sin concesiones sobre el rendimiento de sus compañeros. “Todos corrían sin rumbo fijo y, al final, hay que respetar las posiciones y hacer solo lo que pide el entrenador. No sé, no hace falta ser el centro de atención y querer hacer todo uno mismo. Es una pena, ojalá hubiera sido diferente. Es un tema de disciplina. Si te falta disciplina, es difícil. Necesitamos cambiar muchas cosas, poner los pies en el suelo y ver la realidad”, manifestó el mediocampista, visiblemente fastidiado por la pérdida del control en los minutos finales.
El capitán evitó dar nombres propios, pero su mensaje apuntó directamente a varias actuaciones que generaron debate. Uno de los señalados fue Miro Muheim, lateral izquierdo del Hamburgo, quien ingresó en el tramo final para reforzar la defensa tras la salida de Ricardo Rodríguez. Sin embargo, en lugar de brindar solidez, cometió varias pérdidas de balón en apenas un minuto del tiempo añadido. Fue precisamente en ese lapso que Boualem Khoukhi aprovechó su oportunidad y superó a Muheim en la jugada que culminó en el empate qatarí.

Otro futbolista que quedó bajo la lupa fue Ardon Jashari, mediocampista del Milan. Con poca continuidad en la temporada, Jashari ingresó cerca del minuto 90. Su participación estuvo marcada por un despeje impreciso y sin energía, lo que facilitó la recuperación del balón por parte de Qatar en las inmediaciones del área defendida por Kobel. Esa acción dio pie a la jugada que terminó en el tanto del empate.
El joven delantero Manzambi, de 20 años y protagonista de la última edición de la Europa League, tampoco cumplió con lo esperado. Ingresó al minuto 65, pero no ganó ninguno de los seis duelos individuales en los que participó, un dato que no pasó desapercibido ni para el cuerpo técnico ni para el resto del plantel.

Las imágenes posteriores al pitazo final revelaron el impacto emocional del resultado. Xhaka permaneció sentado en el banquillo, profundamente afectado, mientras algunos de sus compañeros se acercaban a saludar a los futbolistas de Qatar. Esa escena anticipó que el capitán abordaría el tema en privado con el grupo y luego, como ocurrió, frente a la prensa.
Las palabras de Xhaka a sus compañeros
Según información publicada por el diario suizo Blick, las declaraciones de Xhaka generaron reacciones encontradas dentro de la concentración. Fuentes cercanas al equipo indicaron que una parte del grupo no está conforme con el tono crítico adoptado por el capitán, advirtiendo que “demasiada negatividad afecta a la moral” y que existe el riesgo de que el ambiente se torne “tóxico”.
En un intento por calmar el clima, Fabian Rieder intervino con un mensaje conciliador. “Tenemos una comunicación muy abierta dentro del equipo. Todos pueden contarle cualquier cosa a cualquiera. Por supuesto que tenemos nuestros líderes y son muy autocríticos”, señaló el centrocampista, que también tuvo minutos saliendo desde el banquillo. Ahora, Suiza afronta un nuevo partido ante Bosnia en el que buscará sumar sus primeros tres puntos en esta edición del Mundial 2026.
Fuente: Infobae