Selección argentina: Scaloni da libre a los jugadores tras el triunfo ante Argelia

(Enviado especial a Estados Unidos). La selección argentina cumplió con su primera sesión de entrenamiento después de la contundente victoria por 3-0 frente a Argelia en el arranque del Mundial 2026. Durante la práctica, se vivió un momento que llamó la atención de todos los presentes: los futbolistas que fueron titulares en el debut, como Rodrigo De Paul, Lionel Messi, Lautaro Martínez y Lisandro Martínez, se acercaron al grupo de suplentes mientras sostenían un mate en la mano, para estar cerca de sus compañeros que realizaban los ejercicios de mayor exigencia. Estos cuatro jugadores, al igual que el resto de los inicialistas, completaron ese día trabajos de regeneración física, como consecuencia del desgaste del partido anterior.

A este grupo se sumó Emiliano “Dibu” Martínez, quien también participó de la sesión sin someterse a grandes esfuerzos físicos. El guardameta llegó al debut mundialista luego de una recuperación contra el reloj: sufrió una fractura en el dedo anular de la mano derecha en la previa de la final de la Europa League que disputó su club, el Aston Villa, ante el Friburgo. El arquero decidió no pasar por el quirófano para no perder su lugar en la nómina final de la Copa del Mundo.

“Sufrí mucho estos días para bajar la inflamación. Me habrá vendado 75 veces el fisio”, confesó el oriundo de Mar del Plata durante la zona mixta posterior al partido, en declaraciones recogidas por Infobae.

Fueron exactamente 27 días entre aquella definición europea y el estreno ante Argelia, con un plan de tratamiento especial coordinado por el médico de la Selección, Daniel Martínez, y el fisioterapeuta Pablo Capuchetti.

“Fue una preparación totalmente diferente. No pude hacer mucho en campo. Obviamente con Martín —Martín Tocalli, entrenador de arqueros—, con Capu, el fisio, era triple turno tratando de sacar la hinchazón del dedo, que la verdad era mucha. Le dejé a mi cuerpo tratar de curarse solo. No me operé y fue la mejor decisión”, añadió el guardameta campeón del mundo.

Al finalizar la práctica, el director técnico Lionel Scaloni tomó la determinación de conceder la tarde libre a todos los integrantes del plantel, permitiendo que compartieran tiempo de descanso con sus familias. Esta decisión del entrenador apuntó a aliviar la presión interna del grupo después del debut y a gestionar de manera adecuada las cargas físicas y emocionales del equipo de cara a los próximos desafíos.

El siguiente compromiso de la Albiceleste en el Grupo J está previsto para el lunes 22 de junio, a las 12:00 (hora de Ecuador), frente a Austria en el Dallas Stadium, ubicado en Arlington, dentro del corredor urbano Dallas–Fort Worth. El tercer encuentro de la fase de grupos se jugará el sábado 27 de junio a las 21:00 (hora de Ecuador), también en ese mismo escenario, ante la selección de Jordania.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tiene planificado que la delegación permanezca en Kansas City mientras se disputan ambos partidos, con el objetivo de minimizar los traslados y maximizar el tiempo de recuperación entre cada jornada. El equipo entrena en el búnker que la organización montó en esa ciudad, buscando adaptarse a las condiciones climáticas de la zona, donde las temperaturas en esta época del año pueden alcanzar hasta los 40℃ (104℉).

El Dallas Stadium, inaugurado en 2009 y con una capacidad de 80.000 espectadores —ampliable hasta 94.000 en eventos especiales—, albergará nueve partidos del torneo, incluyendo dos de la selección argentina en la fase grupal y una de las semifinales. Para la edición del Mundial 2026, se destinaron 350 millones de dólares en mejoras tecnológicas y de infraestructura para cumplir con los requisitos de la FIFA. El estadio posee techo retráctil, sistema de climatización integral y una pantalla LED de 600 toneladas. El césped natural, cultivado en Colorado a más de 1.000 kilómetros (621 millas) de Dallas, fue instalado con fibras sintéticas, luces LED que recrean el espectro solar y sensores subterráneos para monitorear la temperatura de las raíces.

Las selecciones de Argentina y Austria no tienen antecedentes de enfrentamientos en Copas del Mundo. Los únicos dos cruces entre ambas escuadras fueron de carácter amistoso: en 1980, el equipo dirigido por César Luis Menotti ganó por 5 a 1, mientras que el partido previo al Mundial de 1990 finalizó con empate 1 a 1. Los austríacos llegaron al torneo después de ganar el Grupo H de las Eliminatorias de Europa, con victorias sobre Bosnia Herzegovina, Rumania, Chipre y San Marino. Con el sistema actual de competencia, avanzan a los 16avos de final los dos primeros de cada grupo y los cuatro mejores terceros.

Fuente: Infobae

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