El mandatario de Corea del Sur, Lee Jae-myung, ha solicitado formalmente a su par estadounidense, Donald Trump, que intervenga para alcanzar una solución pacífica con Corea del Norte, inspirado en la manera en que se resolvió el conflicto en Medio Oriente. La información fue divulgada por la oficina presidencial surcoreana, que detalló que el diálogo se produjo durante la cumbre del G7 en Francia, donde Trump indagó a Lee sobre el estado actual de las relaciones intercoreanas.
El pedido llega en un momento clave: está por firmarse un memorando de entendimiento entre Washington y Irán que pondría fin a su guerra, lo que ha generado expectativas de que la Casa Blanca podría ahora centrar su atención en la península coreana. El propio Trump avivó esas conjeturas al anunciar el acuerdo con Teherán y, poco después, publicar en sus redes sociales una imagen junto al líder norcoreano Kim Jong-un, capturada durante su cumbre de 2018 en Singapur.
Según el comunicado oficial, “el presidente Lee le pidió que él (Trump) tomara la iniciativa para lograr una resolución pacífica de la cuestión norcoreana, tal como resolvió el conflicto en Medio Oriente”. El texto agrega que el inquilino de la Casa Blanca “expresó su compromiso de trabajar” para facilitar esa distensión.
Lee ha adoptado una postura conciliadora hacia Corea del Norte, marcando una clara diferencia con la línea más dura de su predecesor, Yoon Suk Yeol. En ese marco, el Ministerio de Defensa de Seúl anunció nuevas regulaciones que amplían el acceso civil a la zona fronteriza altamente militarizada, permitiendo que los ciudadanos se acerquen varios kilómetros más al límite norcoreano.

Las dos Coreas continúan técnicamente en guerra desde 1953, cuando el conflicto finalizó con un armisticio y no con un tratado de paz. Están separadas por una zona desmilitarizada, y durante décadas la Línea de Control Civil (CCL) restringió el paso de surcoreanos a menos de 10 kilómetros al sur de la frontera. El ministro de Defensa, Ahn Gyu-back, informó que la CCL se reducirá a un promedio de 6 kilómetros, lo que incrementará el acceso para residentes, agricultores y visitantes.
A pesar de estos gestos, Pyongyang ha rechazado en múltiples ocasiones los acercamientos de Lee, calificando a Seúl como su enemigo “más hostil” y reafirmando su condición de estado nuclear “irreversible”. Analistas especializados en la península coreana consideran que las probabilidades de un nuevo encuentro entre Kim Jong-un y Trump son bajas.
En este contexto, Corea del Sur y Estados Unidos restablecieron la mención a la desnuclearización de Corea del Norte en la declaración conjunta emitida tras una reunión clave sobre asuntos nucleares en Seúl la semana pasada. El documento, correspondiente a la sexta sesión del Grupo Consultivo Nuclear (NCG) y difundido la noche del jueves, señala que ambos países “reafirmaron su objetivo común de lograr la desnuclearización de Corea del Norte”.

En la sesión anterior del NCG, celebrada en diciembre en Washington, se había omitido toda referencia directa al régimen norcoreano y a la desnuclearización de la península, hecho que alimentó especulaciones sobre un posible intento de facilitar un acercamiento entre Trump y Kim Jong-un.
El retorno del compromiso bilateral ocurre después de la reciente cumbre en Pyongyang entre Kim y el líder chino, Xi Jinping, en la que el tema no fue abordado públicamente. La Casa Blanca sostuvo que, tras la reunión del mes pasado entre Trump y Xi en Beijing, ambos mandatarios ratificaron el objetivo compartido de desnuclearizar el territorio norcoreano.
Fuente: Infobae