El Gobierno de Rusia ha negado este lunes cualquier vínculo con el incendio ocurrido en la catedral de la Dormición de Kiev durante su reciente ofensiva masiva contra la capital ucraniana y otras ciudades del país.
En lugar de asumir responsabilidades, Moscú ha señalado que el siniestro fue provocado por el impacto de un misil disparado por un sistema de defensa antiaérea Patriot de fabricación estadounidense. Esta versión contrasta directamente con la postura de las autoridades ucranianas, que han atribuido el hecho a las fuerzas rusas.
El Ministerio de Defensa ruso ha declarado: “Las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa no planifican ni ejecutan ataques contra infraestructuras civiles”. Asimismo, ha asegurado que cuentan con información confirmada de que el complejo del monasterio de las Cuevas de Kiev fue alcanzado por un proyectil del sistema antiaéreo Patriot.
En un mensaje difundido en redes sociales, la cartera defensiva rusa sugirió que una posible causa del mal funcionamiento del sistema Patriot sería que “países occidentales transfirieron al régimen de Kiev misiles caducados”. Esto ocurre mientras Ucrania reporta cuatro víctimas mortales en Kiev y otras cinco en Járkov a causa de los bombardeos rusos, y señala que los bomberos trabajan para sofocar las llamas en la histórica catedral de la Dormición.
Rusia confirma ataque masivo contra infraestructura militar ucraniana
Previamente, el Ministerio de Defensa ruso había confirmado un ataque masivo con armas de precisión y largo alcance contra Kiev, Járkov y Dnipró, describiéndolo como una respuesta a los actos terroristas del régimen de Kiev. Según la cartera, los blancos fueron instalaciones de la industria de defensa, bases aéreas militares y centros de material en territorio ucraniano.
“Los objetivos del ataque han sido logrados. Todos los objetos señalados han sido alcanzados”, zanjó el parte militar ruso.
Reacción de Ucrania: Zelenski califica el ataque como un crimen contra la cultura cristiana
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha calificado el hecho de que la catedral de la Dormición haya sido impactada como “uno de los crímenes más graves cometidos por Rusia contra la cultura cristiana hasta la fecha”. En sus declaraciones, recordó que “es una iglesia cuya historia data del siglo XI” y señaló que los equipos del Servicio Estatal de Emergencias lograron apagar el fuego en el tejado del complejo.
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, también se pronunció con dureza, afirmando que el presidente ruso, Vladimir Putin, “puso para siempre su nombre en la lista de los peores bárbaros de la historia” por el ataque contra el monasterio de las Cuevas de Kiev, al que describió como “uno de los lugares más sagrados de la cristiandad”. Sibiga sentenció: “Debe ser maldito durante siglos, y perderá esta guerra”.
Fuente: Infobae