El pacto entre Estados Unidos e Irán, que contempla un alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz, ha recibido una oleada de respaldos internacionales. Diversos líderes coincidieron en que es un paso crucial para rebajar la tensión en Medio Oriente y buscar una solución diplomática al conflicto.
El secretario general de la ONU, António Guterres, valoró el entendimiento como un avance relevante. Mediante un comunicado de su portavoz, afirmó que “el secretario general espera que las partes aprovechen este nuevo impulso y redoblen sus esfuerzos hacia una resolución final del conflicto” y lo catalogó como un “paso crítico” para la estabilidad regional.

Por su lado, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, celebró el acuerdo y aseguró que la Unión Europea está lista para contribuir a una estrategia hacia una “paz duradera”. En un mensaje en la red social X, Costa expresó: “Espero con interés el fin de esta costosa guerra y el pleno restablecimiento de la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”. Agregó que la UE está preparada para colaborar en la búsqueda de esa paz duradera.
Desde Qatar, las autoridades respaldaron el memorando firmado entre Washington y Teherán, destacando la labor de mediadores regionales. En su comunicado señalaron: “Damos la bienvenida al acuerdo alcanzado sobre el memorando de entendimiento entre Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán”, e instaron a avanzar en negociaciones constructivas para consolidar los logros.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, también se sumó al respaldo. Declaró: “Recibimos con satisfacción el acuerdo alcanzado hoy entre Estados Unidos e Irán” y subrayó la importancia de garantizar su implementación total, incluyendo la verificación del programa nuclear iraní y la reapertura efectiva del estrecho. Añadió que la libertad de navegación debe restablecerse para mitigar el impacto económico global.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, destacó la relevancia del acuerdo y pidió su aplicación inmediata por todas las partes. Afirmó: “Saludo el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, fruto de un esfuerzo diplomático con participación de varios socios”. Consideró que la reapertura de Ormuz es esencial para la estabilidad y el comercio internacional, y que abre la puerta a negociaciones más amplias sobre seguridad, como el programa nuclear y la situación estratégica en Medio Oriente.

Desde América Latina, el presidente de Colombia también se pronunció. En su mensaje expresó: “A pesar de mi distancia por su intervención en la política interna de Colombia, agradezco al presidente Donald Trump su esfuerzo cuando se trata de la paz de la humanidad”. Indicó que Colombia, en el Consejo de Seguridad de la ONU, apoyará el proceso de paz y abogó por acuerdos globales de desarme nuclear y mayor cooperación internacional.

El Gobierno de Turquía respaldó el entendimiento, calificándolo de avance relevante hacia el fin del conflicto. Ankara indicó que “recibimos con satisfacción el acuerdo alcanzado con el objetivo de poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán” y lo consideró “una etapa importante en el camino hacia una paz y estabilidad duraderas en la región”. Las autoridades turcas felicitaron a los mediadores, en especial a Pakistán y Qatar, y pidieron que se continúe con un enfoque constructivo.

Australia celebró el acuerdo como una oportunidad para reducir tensiones y aliviar la crisis energética. El primer ministro Anthony Albanese y la canciller Penny Wong manifestaron su respaldo en un comunicado conjunto: “El Gobierno australiano da la bienvenida al acuerdo entre Estados Unidos e Irán”. Destacaron la importancia de la contención diplomática y la reapertura de Ormuz para restablecer la libertad de navegación y reducir la presión sobre los precios energéticos.
Nueva Zelanda también recibió favorablemente el pacto. El canciller Winston Peters lo calificó como un “paso constructivo” para la estabilidad regional, advirtiendo que las interrupciones en el estrecho afectaron gravemente a su economía y a países insulares del Pacífico.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, celebró el acuerdo y pidió garantizar la navegación en Ormuz, cuyo cierre impactó el suministro energético nipón. Escribió en X: “En el futuro, esperamos que este memorando se implemente de manera constante, que se garantice efectivamente la navegación libre y segura en el estrecho de Ormuz, y que se logre lo antes posible un acuerdo final sobre el problema nuclear de Irán y otros asuntos”. Agradeció a los mediadores y recordó que Tokio realizó “esfuerzos diplomáticos activos” para la desescalada. Su canciller, Toshimitsu Motegi, emitió un comunicado similar, calificando el acuerdo como “un gran paso hacia la resolución de la situación”.
El siguiente paso será el inicio de negociaciones técnicas para definir los mecanismos de control, en especial sobre el programa nuclear iraní y las garantías de cumplimiento. También se remarcó la necesidad de mantener canales diplomáticos activos y el acompañamiento de mediadores internacionales que contribuyeron al entendimiento.
Fuente: Infobae