Los mercados internacionales vivieron una jornada de contrastes este lunes, con una fuerte caída en los precios del petróleo y un notable repunte en las bolsas de valores. El detonante fue el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que pone fin a tres meses de hostilidades que mantuvieron en vilo al comercio energético global, incluyendo la reapertura del estrecho de Ormuz, una arteria vital para el transporte de crudo.
El entendimiento fue confirmado directamente por Washington y Teherán, después de que Pakistán, en su rol de mediador, adelantara la noticia. La firma oficial del pacto está programada para el 19 de junio en Suiza. Este desenlace aleja el fantasma de una escalada bélica que había disparado el costo de la energía y reavivado los temores inflacionarios en todo el planeta.
El estrecho de Ormuz vuelve a operar
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, había permanecido prácticamente bloqueado desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero. La crisis estalló luego de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra territorio iraní, desencadenando una respuesta de Teherán que incluyó el cierre de esta ruta estratégica.
El presidente estadounidense, Donald Trump, utilizó sus redes sociales el domingo para hacer el anuncio, coincidiendo con la celebración de su cumpleaños número 80. En su mensaje, declaró:
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo”.
Además, instruyó:
“Por la presente autorizo plenamente la apertura sin peajes del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el retiro inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos”.
En una frase que dio la vuelta al mundo, Trump agregó:
“Barcos del mundo, enciendan sus motores. Que fluya el petróleo”.

Desde Irán, el viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó en una entrevista televisiva que el pacto implica un “fin inmediato” de las acciones bélicas. El diplomático adelantó que las partes sostendrán conversaciones durante los próximos dos meses para alcanzar lo que denominó un “acuerdo final”.
Pese al optimismo, los detalles concretos del pacto no han sido divulgados. La tregua es el resultado de semanas de negociaciones complejas, en un contexto donde Washington había advertido repetidamente sobre la posibilidad de nuevos enfrentamientos si no se lograba una salida diplomática.
Efecto inmediato en los mercados petroleros
La reacción en los mercados de crudo fue fulminante. Ante la perspectiva de una normalización en la oferta energética mundial, los precios del petróleo registraron caídas significativas. El West Texas Intermediate (WTI), referencial estadounidense, se derrumbó un 5,6% y se cotizó en 80,16 dólares por barril. Por su parte, el Brent del Mar del Norte retrocedió un 4,1%, hasta los 83,77 dólares.
Estos valores representan un alejamiento drástico de los máximos históricos de más de 110 dólares por barril que se registraron poco después del inicio del conflicto. El abaratamiento del crudo alivió las presiones inflacionarias que amenazaban con forzar a los principales bancos centrales a endurecer sus políticas monetarias.
Esta tendencia contrasta con los temores de la semana anterior, cuando los datos de un aumento en los precios al consumidor en Estados Unidos durante mayo, junto con un sólido crecimiento del empleo, habían reforzado las expectativas de que la Reserva Federal pudiera subir las tasas de interés antes de que termine el año. La fuerte caída del petróleo ha modificado parte de esos pronósticos.

Bolsas asiáticas lideran el optimismo global
El alivio en el frente petrolero impulsó un rally en las plazas bursátiles. Las bolsas asiáticas fueron las que más se beneficiaron. El índice Nikkei de Tokio se disparó un 5,4% durante la media sesión, alcanzando los 69.593,64 puntos. La plaza de Seúl también experimentó un fuerte avance, liderada por las acciones de tecnología y fabricantes de semiconductores.
El optimismo se extendió por la región: Shanghái ganó un 1%, Hong Kong subió un 0,5%, mientras que los mercados de Sídney, Singapur, Taipéi y Wellington cerraron con resultados positivos. En Yakarta, el índice indonesio repuntó más de un 4%, y la rupia se fortaleció hasta las 17.700 unidades por dólar, su mejor cotización desde finales de mayo.
En el mercado de divisas, el euro ganó terreno y se situó en 1,1599 dólares, frente a los 1,1577 del cierre del viernes. La libra esterlina también avanzó hasta los 1,3438 dólares. Por el contrario, el dólar estadounidense retrocedió ligeramente frente al yen japonés.
Fuente: Infobae