(Desde Estados Unidos) La espera terminó. El vigente campeón de Europa hace su presentación en la Copa Mundial de la FIFA este jueves a las 12:00 (hora de Ecuador) frente a Cabo Verde, en el imponente estadio de Atlanta. Es el primer examen para el combinado dirigido por Luis de la Fuente, que también deberá medirse ante Arabia Saudí y Uruguay, y que parte como uno de los grandes candidatos a quedarse con el trofeo.
El optimismo que rodea a la selección española no es casualidad. A continuación, se detallan las cinco razones que explican por qué el equipo se presenta en suelo norteamericano con la ilusión real de coronarse el próximo 19 de julio.
1. Un mediocampo de categoría mundial
Por jerarquía, calidad técnica, nivel competitivo y trayectoria ganadora, España posee el mejor centro del campo del fútbol global. Rodri, como ancla, es el primer eslabón en la salida del balón, fundamental para la construcción de juego desde su propio territorio. Aunque en el Manchester City no atravesó su mejor temporada, su estilo de juego lo convierte en un futbolista difícil de igualar: no en vano fue el Balón de Oro en 2024. Su presencia imponente en una zona tan vital lo posiciona como una pieza clave del combinado nacional.
Al lado de Rodri aparece Fabián Ruiz, otro futbolista de primer nivel que llega en un gran momento a la cita mundialista. El zurdo de Los Palacios y Villafranca destila categoría. Maneja el ritmo con uno o dos toques, es elegante, y con su estatura de 1,89 metros impone presencia tanto en ataque como en recuperación. Fue, además, un elemento preponderante en la conquista de la segunda Champions League consecutiva del Paris Saint-Germain. Pocos jugadores en el mundo controlan el carril izquierdo del mediocampo como Fabián.
La zona se completa con el mejor de todos: Pedri. El canario es excepcional. En ciertos pasajes recuerda al mejor Xavi, en otros a Andrés Iniesta. Giros, cambios de frente, pases cortos, pases largos, asistencias… su repertorio lo distingue como el mejor del planeta en su puesto. Llega al Mundial con un buen estado físico, tras haber superado varias lesiones musculares a lo largo de la exigente temporada en el FC Barcelona.
Pedri, Rodri y Fabián conforman el once titular de De la Fuente, pero los suplentes también son de lujo. Martín Zubimendi, con una destacada temporada en el Arsenal campeón de la Premier League; Gavi y su energía inagotable; Mikel Merino y su despliegue físico; y la opción de Dani Olmo como enganche, le otorgan a España un fondo de armario brillante.
2. La serenidad del estratega
Calculador, inteligente y astuto, De la Fuente está en sintonía con su trayectoria como entrenador. Tras cosechar éxitos en los Europeos Sub-19 y Sub-21, asumió la selección absoluta y continuó su crecimiento, respaldado por los resultados: título en la UEFA Nations League 2023, campeón de la Eurocopa 2024 y finalista de la Nations League en 2025.
El míster es consciente de que un Mundial es un desafío distinto, pero tiene claro cómo quiere que juegue su equipo, porque esta plantilla es suya, sin imposiciones externas. Todos los futbolistas fueron evaluados y muchos de ellos ya estuvieron a sus órdenes en la Sub-21: Unai Simón, su arquero; Mikel Oyarzabal, su delantero centro titular; Dani Olmo, Fabián Ruiz, Yeremy Pino y Nico Williams.
Bajo su mando, España llegó a ser por varios meses la número 1 del ranking FIFA, y hoy es considerada una de las principales favoritas de la Copa del Mundo.
3. Un vestuario unido
Buen ambiente, bromas que se vuelven virales, una convivencia armónica entre generaciones. La juventud y frescura de Lamine Yamal, Nico Williams y Víctor Muñoz se mezcla con la experiencia de los mayores de 30, como Borja Iglesias, Marcos Llorente y Aymeric Laporte.
Para llegar a la final del 19 de julio, la concentración en Chattanooga deberá superar varias fases. Viajes constantes a Atlanta, a Guadalajara (México), la posibilidad de arrancar los dieciseisavos de final en Los Ángeles si terminan primeros del grupo J, y luego alternar vuelos a Dallas y de regreso a la costa oeste de Estados Unidos. Ante este panorama, la paciencia y el buen humor serán vitales, y el grupo que lidera De la Fuente posee esas cualidades.

4. La sed de revancha mundialista
Como no ocurría desde 2010, España llega como la principal favorita para ganar el Mundial. El grupo conoce esa etiqueta, asume la responsabilidad y la acepta, tal como lo reconoció Alex Baena: “Nos gusta ser favoritos, por algo somos España”.
El equipo siente que está ante la gran oportunidad histórica de conseguir la segunda estrella mundialista, y no rehúye ni los elogios ni la presión.
Además, la selección española busca corregir los errores de sus últimas tres participaciones mundialistas. La frustrante eliminación en primera ronda en Brasil 2014, que puso fin a la brillante era de Vicente del Bosque y de varios jugadores extraordinarios; la pobre actuación en Rusia 2018, cuando fueron eliminados en octavos, envueltos en el escándalo por la salida de Julen Lopetegui en plena competición y sin apenas disparar a puerta del anfitrión en el partido decisivo; y la reciente derrota por penaltis ante Marruecos en Catar, donde el equipo de Luis Enrique pareció un grupo sin alma, casi deseando eludir el compromiso mundialista para volver a Madrid.
Aquellos malos recuerdos podrían quedar sepultados bajo el calor sofocante de Estados Unidos.
5. Lamine Yamal
Queda para el final la figura, el jugador diferencial, el que puede romper cualquier cerrojo. Aunque España no es solo Lamine, ni padece de laminedependencia, Lamine Yamal es la estrella de este equipo y, lo más importante, él asume ese rol.
Tras superar una grave rotura en el bíceps femoral de su pierna izquierda en abril, y de estar listo para disputar algunos minutos hoy ante Cabo Verde, el 10 del Barça y el 19 de España se preparó física y mentalmente, según fuentes cercanas, para brillar en la cita mundialista. El propio De la Fuente señaló que Lamine tiene una “obsesión” por rendir al máximo en este torneo.

Cerrar la temporada 2025/26 con una gran actuación en esta Copa del Mundo podría consagrar al de Rocafonda como el mejor. Sus números lo avalan: 24 goles y 18 asistencias en 45 partidos, su mejor rendimiento histórico.
Y la juventud, ese tesoro invaluable, le permite debutar en un Mundial con una edad menor a la que tenían Lionel Messi, Kylian Mbappé y Diego Maradona en su primera vez, solo superado por Pelé en 1958, cuando el astro brasileño se coronó campeón por primera vez, una historia que Lamine busca emular.
Fuente: Infobae