La historia de Dick Advocaat ya estaba escrita en los anales del fútbol, pero el 14 de junio de 2026 sumó un capítulo imborrable. Al frente de la selección de Curazao, el neerlandés se convirtió en el entrenador de mayor edad en dirigir un partido de la Copa Mundial de la FIFA, con 78 años y 280 días. El escenario fue el NRG Stadium de Houston y el rival, nada menos que Alemania.
Esa jornada dejó una imagen que dio la vuelta al mundo: durante la entonación de los himnos, las cámaras enfocaron a Advocaat con lágrimas corriendo por su rostro. Minutos después, la emoción estalló de nuevo cuando Livano Comenencia marcó el primer gol de Curazao en un Mundial, poniendo el 1-1 parcial a los 21 minutos. Al final, la goleada fue por 7-1, pero aquel instante quedó grabado como un hito.
Detrás de esa escena hay una historia de sacrificio personal. Después de clasificar a Curazao de manera invicta, con un empate decisivo ante Jamaica, Advocaat había presentado su renuncia el 23 de febrero de 2026, a solo 108 días del inicio del torneo. La razón: un diagnóstico de cáncer en su hija. El técnico regresó a los Países Bajos para estar junto a ella durante el tratamiento de quimioterapia. En el comunicado de la Federación de Fútbol de Curazao, Advocaat señaló: “Siempre he dicho que la familia está antes que el fútbol. Esta es una decisión natural”.
La selección caribeña quedó entonces en manos de Fred Rutten, pero todo cambió a mediados de mayo. La evolución favorable de la salud de su hija coincidió con una crisis deportiva: derrotas en amistosos ante Australia y China provocaron la salida de Rutten. Ante el pedido de jugadores, dirigentes y patrocinadores, Advocaat aceptó regresar y, menos de un mes después, lideró a Curazao en su estreno mundialista.
Un debut con sello propio: récord de edad, primer gol y una imagen inolvidable

Curazao, la nación con la población más pequeña en clasificarse a una Copa del Mundo, enfrentó a un rival de élite. Alemania golpeó temprano con un tanto de Felix Nmecha a los seis minutos, pero el equipo caribeño respondió. A los 21, Comenencia igualó el marcador y encendió la ilusión.
Ese gol tuvo un peso simbólico enorme. Comenencia, que milita en el Zurich FC de Suiza y se formó en las inferiores del PSV Eindhoven, aceptó la convocatoria de Curazao en 2024 pese a haber representado a Países Bajos en categorías juveniles. Su tanto quedó registrado como la primera diana del seleccionado en la historia de los Mundiales.
En la previa, las cámaras mostraron a Advocaat visiblemente conmovido en el banquillo tras el himno de Curazao. La escena se repitió con el empate transitorio, cuando el entrenador se secaba las lágrimas en una jornada que, a pesar de la goleada, se convirtió en un hito para el país.
El partido también dejó un contraste generacional en los banquillos: Advocaat compartió el campo con Julian Nagelsmann, seleccionador alemán de 38 años, en el mismo encuentro donde el neerlandés selló su condición de técnico más veterano en dirigir en una Copa del Mundo.
De la renuncia por su hija al regreso tras la crisis: “la familia está antes que el fútbol”

La presencia de Advocaat en el Mundial estuvo en vilo hasta semanas antes del torneo. Tras la clasificación invicta, su salida en febrero sacudió a Curazao por la cercanía del certamen y el contexto: el anuncio llegó justo después del boleto histórico obtenido tras un empate ante Jamaica.
El motivo fue la grave enfermedad de su hija, diagnosticada con cáncer. El entrenador regresó a los Países Bajos para acompañar el proceso médico. En marzo, su asistente Cor Pot describió el impacto emocional: la experiencia “le costó algunos años de su vida”, dijo, en alusión al estrés y la preocupación.
Rutten tomó las riendas, pero los resultados no acompañaron: Curazao perdió los amistosos ante Australia y China, y el técnico terminó renunciando. Con un panorama familiar más estable y ante el reclamo interno, Advocaat volvió al cargo a mediados de mayo para preparar, contrarreloj, el debut mundialista.
La derrota 7-1 ante Alemania y las palabras del estratega

En la conferencia de prensa posterior al partido, Advocaat analizó el resultado con crudeza. “Fueron simplemente demasiado fuertes. Concedimos demasiados goles evitables, diría que 4-1 era un resultado correcto, pero a nivel de calidad Alemania fue mejor que nosotros”, declaró en el NRG Stadium.
El técnico también resaltó el apoyo incondicional de los hinchas de Curazao y admitió que esa reacción fue clave en su emoción. “Fue la alegría de la gente de Curazao, también se vio después del partido. Quizás sea mi edad, pero ahí es cuando emerge la emoción. Tengo que intentar evitarlo, no me gusta, pero me emocioné por la alegría de la gente”, aseguró. Luego agregó: “Creo que podemos estar orgullosos”.
Alemania, por su parte, arrancó el torneo con una goleada que le dio impulso en el grupo E, donde también figuran Ecuador y Costa de Marfil. Los goles fueron obra de Nmecha, Nico Schlotterbeck, Kai Havertz (dos), Jamal Musiala, Nathaniel Brown y Deniz Undav.
Curazao, integrante del Reino de los Países Bajos, se sostiene en su debut con el valor de un hecho irreversible: ya tiene un partido disputado en un Mundial y un gol en ese escenario. En palabras de Advocaat, la presión se reparte de otro modo: “La presión la tienen los demás, nosotros estamos orgullosos por participar”.
Nacido el 27 de septiembre de 1947 en La Haya, Advocaat llegó a la Copa del Mundo de 2026 con más de cuatro décadas de trayectoria. Esta fue su tercera experiencia mundialista al frente de una selección diferente, tras dirigir a los Países Bajos en Estados Unidos 1994 y a Corea del Sur en Alemania 2006.
Su carrera internacional incluye pasos por Bélgica, Rusia, Serbia, Irak y Emiratos Árabes Unidos, además de etapas exitosas en clubes como PSV Eindhoven, Glasgow Rangers y Zenit de San Petersburgo, con títulos europeos en 2008.
Fuente: Infobae