En las redes sociales se ha difundido un video que captura un momento espontáneo en una taquería de Guadalajara: un grupo de aficionados surcoreanos, mientras degustaban comida local, fueron sorprendidos con la canción “Gangnam Style” como banda sonora. Esta escena no fue un caso aislado; a lo largo de los primeros días del Mundial 2026, situaciones similares se repitieron una y otra vez.
Otro material audiovisual que rápidamente se volvió tendencia mostró a un futbolista surcoreano en Cantaritos El Güero, un bar emblemático de Guadalajara. En el clip, el deportista era levantado y girado boca abajo para beber de una jarra de barro con un popote, mientras mexicanos desconocidos celebraban y reían a su alrededor.
Estas imágenes circularon por todas las plataformas digitales y se convirtieron en el retrato más citado de lo que ocurre cuando dos culturas se encuentran sin intermediarios.
Durante la primera semana del torneo, cientos de aficionados surcoreanos llegaron a Guadalajara. Probaron tequila, aprendieron frases en español, recorrieron mercados y lucieron playeras de México combinadas con banderas de Corea del Sur.
La hospitalidad mexicana hacia los visitantes coreanos no fue producto de la casualidad. Jooil Lee, embajador de Corea en México, recordó que ambas naciones comparten más de 120 años de lazos históricos.
Los primeros inmigrantes coreanos llegaron a territorio mexicano en 1905, y durante la Guerra de Corea de 1950, soldados mexicanos combatieron en la península bajo la bandera de las Naciones Unidas.
El 7 de junio, durante el Koku Fest de Guadalajara, en conmemoración del Día de Corea, jóvenes ciudadanos coreanos se acercaron uno por uno a Roberto Sierra Barbosa, un veterano mexicano-estadounidense de 98 años que participó en aquel conflicto. Se inclinaron ante él y le agradecieron su servicio con las palabras: “Mexicano, hermano, ya eres coreano”.
Sierra Barbosa declaró a El Heraldo de México que el momento lo llevó a las lágrimas.
“Los sobrevivientes nos sentimos tan mexicanos como coreanos porque dejamos nuestra sangre allá. Nos tratan con mucha admiración. De los jóvenes recibimos respeto”, afirmó.

El embajador Lee recordó que en 2018, tras un partido memorable, México acuñó la frase “Coreano, hermano, ya eres mexicano”.
Para este Mundial, anticipó la inversión: “Mexicano, hermano, ya eres coreano”.
Y destacó que lo más importante no es el evento deportivo en sí, sino la oportunidad que representa para que las nuevas generaciones de ambos países construyan sus propios lazos y se lleven esas historias a casa.
La integración también se expresó en el plano institucional. El club Chivas cedió sus instalaciones de Verde Valle como base de la selección coreana durante el torneo.
El club agregó señalética de bienvenida para el equipo visitante, habilitó un espacio denominado “Korea House” y equipó los campos con tecnología similar a la de los estadios del Mundial.

La ceremonia que abrió el torneo
El 12 de junio, el Estadio Azteca albergó por primera vez en 40 años la ceremonia inaugural de una Copa del Mundo, ante más de 80.000 espectadores, la mayoría vestidos con la playera verde de México.
El espectáculo rindió homenaje a la civilización azteca con bailarines ataviados con trajes de plumas y performers cubiertos de dorado portando balones de fútbol de gran tamaño.
La cantante mexicana Lila Downs dio la bienvenida al público en español e inglés, seguida por una serie de artistas latinoamericanos: el venezolano Danny Ocean, las mexicanas Belinda y Los Ángeles Azules, la banda Maná, y los colombianos J Balvin y Ryan Castro.
Shakira, quien había actuado en la Copa del Mundo de 2010 en Sudáfrica con “Waka Waka”, volvió al escenario mundialista para interpretar “Dai Dai” junto al nigeriano Burna Boy.

El cierre musical estuvo a cargo del tenor italiano Andrea Bocelli y la cantautora coreano-estadounidense Ejae, quien interpretó el himno oficial del torneo, “DNA”. Ejae, conocida por su trabajo en KPop Demon Hunters de Netflix y por la canción “Golden”, escribió los versos en coreano del tema.
En un comunicado emitido por la FIFA, expresó que escribir en su idioma hizo el proyecto especialmente significativo y calificó de honor representar a Corea del Sur en ese escenario.
La actriz mexicano-estadounidense Salma Hayek, embajadora del torneo, presentó el desfile de las banderas de las 48 selecciones participantes.
A continuación se disputó el partido inaugural, en el que México derrotó a Sudáfrica por 2 a 0. El encuentro estuvo marcado por tres expulsiones, un récord para un partido inaugural de Copa del Mundo y el mayor número de rojas en un solo juego del torneo desde 2006.
El delantero Raúl Jiménez marcó el segundo gol y lo dedicó a su padre fallecido, Raúl Jiménez Vega, en lo que describió como su primer tanto en una Copa del Mundo.
Fuente: Infobae