Inflación en EE.UU. sube a 4,2% en mayo, la más alta desde abril de 2023

El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos registró en mayo un incremento interanual del 4,2 %, el nivel más alto desde abril de 2023, de acuerdo con el reporte difundido este miércoles por el Buró de Estadísticas Laborales (BLS). La cifra se alinea con las expectativas del mercado, que pronosticaba una continuación de la tendencia alcista, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía debido al conflicto bélico con Irán.

La inflación subyacente —que excluye los volátiles precios de energía y alimentos— subió al 2,9 %, una décima más que en abril, según el BLS. Este repunte responde a la persistencia de presiones inflacionarias en sectores no energéticos, mientras los salarios crecen de forma moderada.

Impacto de la guerra en Irán y de los aranceles

Desde que el presidente Donald Trump impuso aranceles generalizados en abril de 2025, la inflación —que antes se había moderado— volvió a acelerarse. El alza de los precios del petróleo y el gas tras el estallido del conflicto con Irán elevó el costo de la energía, colocando la asequibilidad en el centro del debate político.

El incremento de los precios de la gasolina se intensificó en mayo luego del cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, lo que interrumpió cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo. Según la Administración de Información Energética, el precio promedio de la gasolina pasó de 4,04 dólares a 4,49 dólares entre mediados de abril y mayo. Posteriormente, descendió a 4,16 dólares a nivel nacional, de acuerdo con la AAA, lo que podría reflejar una inflación más baja en junio.

La inflación subyacente de Estados Unidos subió al 2,9 % en mayo y se mantuvo por encima del objetivo del 2 % de la Reserva Federal. (REUTERS/ARCHIVO)

Este repunte inflacionario en mayo se explica por el alza de los precios energéticos, especialmente la gasolina, debido a la guerra con Irán y al cierre del estrecho de Ormuz. Los datos oficiales del BLS indican que el IPC interanual subió al 4,2 %, en línea con lo previsto por los analistas y empujado por el encarecimiento de la energía.

Efectos en otros sectores y previsiones

El encarecimiento del diésel ha elevado los costos de transporte, lo que llevó a empresas como UPS y FedEx a aplicar recargos por combustible en meses recientes. Se espera que esto repercuta en los precios de los alimentos, que subieron un 0,7 % en abril y se sitúan un 2,9 % por encima de los niveles del año pasado.

La persistencia de la inflación ha modificado el debate dentro de la Reserva Federal. A principios de año, el organismo proyectaba dos recortes de su tasa de referencia, pero ahora varios funcionarios consideran que la próxima decisión podría ser un aumento. Este cambio se refleja en los futuros monitoreados por CME Fedwatch, que indican que los inversores anticipan una subida de tipos en diciembre.

Cuando la Reserva Federal incrementa su tasa clave, suelen aumentar los costos de préstamos hipotecarios, para automóviles y comerciales. El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, enfrenta un escenario complejo: el año pasado defendió recortes de tipos y fue designado por Trump en reemplazo de Jerome Powell, luego de que este último criticara la demora en reducirlos. Por ahora, la administración Trump y funcionarios de la Casa Blanca sostienen que no es necesario un alza de tipos, aunque no exigen recortes adicionales.

Los mercados financieros esperan que la Reserva Federal suba los tipos de interés en diciembre ante la persistencia de la inflación en Estados Unidos. (REUTERS/ARCHIVO)

Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos y diez años han subido desde la publicación del último informe de empleo, que mostró una aceleración de las contrataciones en mayo. Este movimiento sugiere que los inversores anticipan una inflación persistentemente elevada, que podría llevar a nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal.

Mercado laboral y perspectivas económicas

A pesar del contexto inflacionario, el mercado laboral estadounidense muestra señales de mejora, con un aumento de las contrataciones en mayo y un crecimiento económico sostenido. Estos indicadores refuerzan la visión de que la Reserva Federal no necesita recortar las tasas para estimular la economía y el empleo. Sin embargo, dentro de la propia Fed hay quienes defienden la necesidad de moderar el crecimiento para contener la inflación.

Algunos expertos consideran que los aranceles siguen incidiendo en los precios de determinados bienes, como la ropa, que subió un 0,6 % en abril y acumula un alza interanual del 4,2 %. Además, el encarecimiento de los combustibles podría haber impulsado un aumento en las tarifas aéreas, lo que contribuiría a la presión inflacionaria subyacente.

Fuente: Infobae

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