El pasado 6 de junio de 2026, la tranquilidad de un barrio en Cúcuta, departamento de Norte de Santander, se vio interrumpida por un ataque armado que segó la vida del veterano periodista Cristian Herrera Nariño. Este comunicador, de 48 años, formaba parte del consejo directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y arrastraba un historial de amenazas a raíz de su labor investigativa.
Herrera se había destacado recientemente por denunciar casos de corrupción y graves problemas de orden público en su ciudad. Esas denuncias le valieron múltiples intimidaciones que, en su momento, lo forzaron a buscar refugio en Chile. A pesar de contar con un esquema de seguridad asignado, este resultó insuficiente para protegerlo.
La Flip emitió un comunicado en el que calificó el crimen como un atentado contra la libertad de prensa.
“Este crimen contra el periodista es un hecho que afecta la libertad de prensa, al silenciar una voz crítica regional”, señala el texto, agregando que “cada periodista silenciado por la violencia es una pérdida irreparable para sus seres queridos, para el periodismo y para la democracia”.
Asimismo, la Defensoría del Pueblo expresó su repudio al asesinato mediante un comunicado:
“Nos indigna y duele profundamente el asesinato del periodista Cristian Herrera. Expresamos nuestra solidaridad con su familia, sus seres queridos y sus colegas. El asesinato de un periodista constituye una de las formas más graves de censura. Genera miedo, propicia la autocensura y afecta el derecho de las comunidades a recibir información sobre lo que ocurre en sus territorios. La democracia se debilita cuando informar pone en riesgo la vida”.
Funcionarios de la Gobernación de Norte de Santander también condenaron los hechos y solicitaron a las autoridades una investigación exhaustiva. Destacaron que “Su compromiso con la información y con la región deja una huella imborrable en el periodismo nortesantandereano. Rechazamos este crimen con total contundencia”.

Cuatro días después del crimen, el presidente de la República, Gustavo Petro, anunció la captura del presunto autor material del homicidio. A través de sus redes sociales, el mandatario informó que el sospechoso, en compañía de dos cómplices que intentaban abandonar el país, fueron plenamente identificados y detenidos por las fuerzas de seguridad.
“Fue capturado en las últimas horas el autor material del asesinato del periodista Cristian Herrera y dos cómplices que realizaron seguimientos desde días antes al comunicador en la ciudad de Cúcuta”, escribió en su cuenta de X.
El jefe de Estado agregó que los detenidos estaban siendo puestos a disposición de la Policía Nacional y el CTI. “Los capturados pretendían salir del país. En estos momentos están siendo puestos a disposición de las autoridades”, detalló Petro en su mensaje.
Detalles de la investigación en curso

Las pesquisas señalan que el principal detenido pertenecería a la banda conocida como Familia P, una organización delictiva vinculada al microtráfico y otras actividades ilícitas en la capital de Norte de Santander.
De acuerdo con información de la Fiscalía General de la Nación divulgada por Blu Radio, el individuo apodado alias Demonio tendría antecedentes por homicidios y hurtos, y presuntos nexos con Ever Carreño Corredor, alias Porras, quien es señalado como el máximo cabecilla de la estructura. Las autoridades sostienen que alias Demonio fue el sicario que ejecutó el ataque contra el periodista y gozaba de un rol de confianza dentro de la organización criminal.
La Policía indicó que Carreño Corredor se encuentra privado de la libertad desde 2016, pero que, según informes de inteligencia, aún mantendría el control sobre gran parte del negocio del microtráfico en Cúcuta desde su celda, impartiendo órdenes vinculadas a homicidios, secuestros y extorsiones. La hipótesis oficial apunta a que esta estructura bajo su mando fue la que coordinó el crimen.

Además de alias Demonio, también fueron capturados ‘Wilmer’ y ‘Angélica’. La Fiscalía los señala como colaboradores durante la ejecución del ataque: la mujer habría actuado como campanera, mientras que el otro detenido estaría relacionado con la provisión del arma homicida. Durante el operativo se incautaron cuatro vehículos que, conforme a las autoridades, habrían sido utilizados en la planeación y consumación del homicidio.
Los tres detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía para las respectivas audiencias de legalización de captura e imputación de cargos. Las investigaciones continúan su curso para establecer con precisión la responsabilidad de cada uno de los implicados y determinar quién fue la mente que ordenó el asesinato del periodista.
Fuente: Infobae