A pocas horas del primer partido de Corea del Sur en el Mundial 2026, un incidente con un micrófono dejado al aire generó una fuerte controversia en torno al capitán y máxima estrella del equipo, Heung-min Son. Durante una práctica del combinado asiático, dos reporteros del país lanzaron duras críticas contra el delantero, sin darse cuenta de que el dispositivo aún estaba transmitiendo.
El hecho ocurrió en la antesala del encuentro frente a República Checa, programado en el estadio Akron de Guadalajara. Fuentes de la prensa mexicana indicaron que los comunicadores creyeron que el micrófono se encontraba apagado y comenzaron a expresar sus comentarios mientras observaban al futbolista durante los trabajos de preparación.
“¿Solo porque es el capitán corre como si fuera el líder de un pelotón militar?” se escuchó en la grabación, junto con: “Corre como si estuviera en el servicio militar, ¿es por ser el capitán? Y eso que ni siquiera hizo el servicio militar completo…”
Las palabras filtradas provocaron una reacción inmediata en las redes sociales y dentro del entorno del equipo. La prensa local reportó que, luego de que la grabación se difundiera, el jefe de comunicación de la delegación surcoreana convocó a los periodistas coreanos tras una conferencia y les llamó severamente la atención, generando un ambiente de tensión en la concentración.
El episodio se volvió viral en cuestión de horas y reavivó el debate que ya había surgido en Corea del Sur sobre la exención del servicio militar obligatorio que recibió Heung-min Son.
La exención que marcó la polémica
El futbolista de 33 años obtuvo una exención especial tras ganar la medalla de oro con la selección nacional en los Juegos Asiáticos de 2018. De acuerdo con la legislación surcoreana, los deportistas que alcanzan ciertos logros internacionales quedan exentos del servicio militar tradicional, que dura aproximadamente dos años para la mayoría de los hombres. En lugar de eso, Son completó un entrenamiento básico de tres semanas con las fuerzas armadas en 2020.
Durante aquel período, el actual jugador del Los Angeles FC se integró a un campamento de la Infantería de Marina en la isla de Jeju, en un momento en que la Premier League estaba suspendida por la pandemia de COVID-19. Rápidamente circularon imágenes suyas marchando con uniforme camuflado y fusil.
En esa ocasión, el propio Son compartió su experiencia: “No podría decir todo lo que he hecho pero lo he disfrutado. Han sido tres semanas duras. Una buena experiencia”. También relató que compartió habitación con otros nueve jóvenes y que la instrucción sirvió para fortalecer lazos con el grupo y mantenerse en forma durante la pausa del fútbol.
Tras cumplir con la instrucción militar, regresó a los entrenamientos con el Tottenham Hotspur.

Esa situación, que evidenció el contraste con los miles de jóvenes surcoreanos que realizan el servicio completo, volvió a tomar fuerza justo cuando la selección asiática encara el arranque de una nueva Copa del Mundo.
Corea del Sur integra el Grupo A y, como se mencionó, debuta este jueves ante República Checa en el estadio Akron de Guadalajara. El equipo dirigido por Hong Myung-bo llega con la ilusión de realizar un buen papel, impulsado por la experiencia y el juego de su capitán, así como de otras figuras como Kang-in Lee y Kim Min-jae, quienes militan en el Paris Saint Germain y el Bayern Múnich, respectivamente.
En la previa, el entrenador recordó el histórico cuarto puesto obtenido en 2002 y subrayó que el objetivo es buscar el liderato del grupo, pese a que México parte como favorito.
Por su parte, Heung-min Son destacó la madurez y preparación de sus compañeros de cara al torneo.
Fuente: Infobae