Sismo en Filipinas: 46 fallecidos y miles de desplazados por terremoto de 7,8

Los equipos de rescate continuaron este martes con las labores de búsqueda en el sur de Filipinas, intentando descartar la presencia de más personas atrapadas tras uno de los sismos más fuertes registrados en el país en las últimas cinco décadas. Más de 32.000 habitantes se vieron obligados a dejar sus hogares, y el número de víctimas fatales aumentó a al menos 46 personas.

Las autoridades filipinas indicaron que, aunque solo cuatro personas figuran como desaparecidas de manera oficial, todavía hay varios edificios colapsados o seriamente dañados que deben ser revisados. La prioridad es asegurarse de que no queden sobrevivientes ni víctimas entre los escombros, de acuerdo con la Oficina de Defensa Civil.

El movimiento telúrico, de magnitud 7,8, se originó en el mar, frente a la isla de Mindanao. La mayoría de los desplazados buscaron refugio en albergues temporales, debido al temor inicial de que se generara un tsunami. Si bien se reportaron olas de hasta 1,4 metros en la costa filipina, los daños directos por el oleaje se limitaron a seis viviendas elevadas sobre pilotes en una pequeña aldea. Además, olas de menor tamaño alcanzaron también a Indonesia, Palaos y el sur de Japón.

La tragedia afectó diversas zonas del sur del archipiélago. En la ciudad costera de General Santos, que supera los 700.000 habitantes, al menos 13 personas murieron tras el colapso de estructuras y la caída de escombros. En la provincia de Sarangani, se registraron 18 decesos, principalmente por un deslizamiento de tierra en la localidad montañosa de Glan, según informó Rafaelito Alejandro, responsable de la Oficina de Defensa Civil. El resto de las víctimas se concentraron en Cotabato del Sur, Davao Occidental y la isla de Balut.

Los equipos de rescate utilizan maquinaria pesada mientras llevan a cabo una operación de búsqueda y rescate en un edificio dañado, el martes 9 de junio de 2026 (AP/Basilio Sepe)

Los reportes iniciales del gobierno señalaron que 2.500 viviendas y 117 edificios públicos sufrieron daños. El aeropuerto internacional de General Santos permaneció cerrado, lo que obligó a cancelar decenas de vuelos nacionales, excepto aquellos destinados a misiones humanitarias.

Como medida de precaución, las autoridades determinaron que aproximadamente 6.000 escuelas necesitaban ser evaluadas antes de reanudar las clases. El sismo ocurrió justo el primer día del ciclo escolar tras las vacaciones de verano, y muchos de los heridos eran estudiantes que participaban en la ceremonia matutina de izamiento de la bandera.

El peligro de nuevos derrumbes sigue latente. “No podemos forzar la reapertura inmediata de las escuelas porque tenemos que garantizar la integridad de los edificios”, advirtió Alejandro. Las autoridades alertaron sobre la posibilidad de que las réplicas, algunas de considerable intensidad, puedan empeorar los daños estructurales.

El terremoto del lunes fue el más fuerte en Filipinas desde 1976. Su epicentro se localizó a unos 32 kilómetros al suroeste de la ciudad de Maasim, en Sarangani, y a una profundidad de 33 kilómetros. Un sismo similar en 1990, también de magnitud 7,8, causó más de 1.000 muertos y miles de heridos en el norte del país.

Un hombre pasa junto a un edificio dañado tras un terremoto en General Santos, Filipinas, el martes 9 de junio de 2026 (AP/Basilio Sepe)

El director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, Teresito Bacolcol, explicó que el movimiento telúrico fue provocado por una ruptura en la fosa de Cotabato. El experto recordó que en agosto de 1976, la misma falla generó un terremoto de magnitud 8,1 que produjo olas de tsunami de hasta 10 metros, arrasando varias urbes y provocando unas 8.000 muertes.

El instituto tiene previsto conmemorar el aniversario de aquella catástrofe en agosto con la instalación de marcadores que recuerden a las comunidades la importancia de mantener la alerta ante futuros eventos.

El presidente Ferdinand Marcos Jr. envió altos funcionarios a la zona para coordinar las operaciones de rescate y la distribución de ayuda humanitaria, que incluyó alimentos y materiales de construcción. También se evaluaron los daños en puentes, carreteras y otras obras de infraestructura clave.

Edificios dañados un día después de que un fuerte terremoto sacudiera la ciudad de General Santos, en el sur de Filipinas, el martes 9 de junio de 2026. (Guardia Costera de Filipinas vía AP)

Filipinas está ubicada en el denominado “Anillo de Fuego” del Pacífico, una región propensa a terremotos y erupciones volcánicas. El país también enfrenta el embate de aproximadamente 20 tifones y tormentas tropicales cada año, lo que lo sitúa como una de las naciones con mayor exposición a desastres naturales a nivel mundial.

Fuente: Infobae

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