Por segunda semana consecutiva, las actividades exploratorias ejecutadas en los principales campos petroleros del país arrojan resultados positivos. En el campo Sacha, el activo petrolero más importante del Ecuador, se desarrollaron trabajos técnicos que permitieron la entrada en operación del pozo Sacha-408, el cual ya aporta más de 1 200 barriles de crudo diarios adicionales a la producción nacional.
Durante las pruebas iniciales, el nuevo pozo registró una producción de 114 barriles diarios. Sin embargo, gracias a las labores técnicas ejecutadas y a las condiciones favorables del yacimiento, actualmente alcanza una producción de 1 205 barriles por día. Este desempeño operativo ratifica el potencial productivo de los reservorios del Bloque 60 y evidencia la efectividad de las acciones implementadas para el aprovechamiento eficiente de los recursos hidrocarburíferos.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, destacó el compromiso que mantiene el Gobierno Nacional para incrementar las reservas y fortalecer el desarrollo de la industria hidrocarburífera. “La producción de este nuevo pozo ya se incorpora a la cifra nacional. Además, el crudo proveniente de este activo tiene una gravedad de 32° API, característica que refleja una calidad favorable para las operaciones de producción y comercialización de hidrocarburos”, puntualizó la autoridad.
El incremento de la producción en el campo Sacha se suma a los resultados obtenidos la semana anterior con el pozo Auca-141H, cuya producción alcanza aproximadamente 2 600 barriles de petróleo por día.
Los resultados alcanzados con los pozos Sacha-408 y Auca-141H durante dos semanas consecutivas evidencian la efectividad de las maniobras ejecutadas en las zonas hidrocarburíferas de la Amazonía ecuatoriana. Estas acciones están orientadas a optimizar el desarrollo de los campos petroleros, fortalecer la gestión eficiente de los recursos hidrocarburíferos y generar mayor valor para el Estado ecuatoriano.
El Gobierno Nacional mantiene su compromiso de continuar con una planificación estratégica para la ejecución de actividades exploratorias y de desarrollo en el sector hidrocarburífero, con el objetivo de potenciar la industria, generar empleo, beneficiar a las comunidades de influencia directa y contribuir de manera significativa al crecimiento de la economía nacional.