La obra de la planta de tratamiento Los Merinos, que se levanta en el norte de Guayaquil, atraviesa una fase de instalación de equipos electromecánicos, sistemas eléctricos y tuberías para su funcionamiento.
Este proyecto, que se levanta en un terreno de 50 hectáreas, se enfoca actualmente en el montaje de los componentes para la conducción, procesamiento y tratamiento de las aguas residuales que llegarán a la planta.
A la par, en el sitio siguen obras de urbanismo, como adoquinado de vías internas, construcción de aceras y bordillos, y acabados arquitectónicos en los edificios del complejo.
Además, entre los avances se da la instalación de cubiertas metálicas en los digestores anaeróbicos, estructuras donde los lodos generados en el proceso de tratamiento son estabilizados por intermedio de procesos biológicos.
En esta fase se permite producir biogás que luego es aprovechado para la generación de energía en la misma planta.
En mayo de 2023, la obra registraba un “nivel limitado de ejecución”, según el Municipio, y posterior a ello se hizo una evaluación integral del proyecto para introducir ajustes al diseño original a fin de optimizar el funcionamiento, eficiencia operativa y sostenibilidad.
La planta Los Merinos prevé tratar las aguas residuales generadas por aproximadamente 1,5 millones de personas, incluyendo habitantes del norte, entre ellas las de las parroquias Tarqui y Pascuales.
Con su entrada en funcionamiento, la planta reemplazará progresivamente a las lagunas de oxidación Samanes-Guayacanes y Sauces-Alborada.
Hasta enero anterior, el proyecto registraba un avance del 71 % y se proyectaba que esté lista a fines de 2026.
fuente El universo