Una comitiva del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), encabezada por el alto dirigente Khalil Al-Hayya, se desplazó hasta El Cairo, en Egipto, con el objetivo de participar en una nueva ronda de diálogos sobre el porvenir de la Franja de Gaza. Los integrantes del grupo terrorista permanecerán varios días en la capital egipcia.
De acuerdo con información divulgada por el medio Filastin, el equipo de Hamas sostendrá encuentros con autoridades egipcias y delegados de otras naciones que actúan como mediadores —aunque no se especificó cuáles—, con la intención de concluir la ejecución de la primera etapa del acuerdo de alto el fuego, suscrito en octubre del año anterior. Según la misma publicación, “el objetivo es completar la aplicación de la primera fase del acuerdo de alto el fuego”.
Durante su estancia en El Cairo, la delegación también se reunirá con agrupaciones y facciones palestinas. El propósito de estos diálogos es forjar una “posición nacional unificada” en torno al futuro político y administrativo del enclave, alineada con los términos estipulados en el pacto impulsado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El grupo señaló que en los próximos días se abordarán “mecanismos adecuados para entrar en la segunda fase del acuerdo”. Este asunto figura entre los ejes centrales de la agenda, según confirmaron voceros del movimiento a Filastin.
Las negociaciones en Egipto ocurren en un escenario de elevada tensión regional y se prevé que el proceso se extienda durante varios días, mientras las partes intentan alcanzar consensos sobre los siguientes pasos en la Franja de Gaza.

Cabe recordar que Estados Unidos anunció en enero la activación de la segunda fase del cese al fuego pactado con Israel, la cual contempla la desmilitarización de Hamas, la creación de una fuerza internacional de estabilización y el establecimiento de un comité tecnocrático palestino encargado de la administración de Gaza.
A pesar de ese avance formal, los insurgentes mantienen su rechazo a proceder con el desarme y justifican su postura argumentando que no se han cumplido los compromisos de la primera etapa del acuerdo. Entre esos puntos destaca la exigencia de retirada israelí del enclave palestino. “No aceptaremos el desarme mientras no se complete la retirada israelí”, reiteró el movimiento en declaraciones recogidas por medios locales.
Los diálogos entre Israel y Hamas continúan bajo la mediación de Egipto y Qatar, aunque hasta ahora no se han reportado avances en la implementación de la segunda fase del acuerdo, según fuentes diplomáticas.
El Consejo de Seguridad de la ONU recibió un pedido para que impulse el desarme de Hamas

El pasado 21 de mayo, el organismo de Naciones Unidas recibió en Nueva York una solicitud directa para que emplee todas sus herramientas con el fin de presionar a Hamas a entregar sus armas. La petición fue presentada durante una sesión en la que Nickolay Mladenov, alto representante de la Junta de Paz promovida por Trump, advirtió sobre el riesgo de que la situación en Gaza se vuelva irreversible si no se logra un acuerdo de desarme.
“Esta es una versión del futuro que israelíes, palestinos y toda la región deberían temer y por la que todos deberían movilizarse para evitar. El desarme será gradual, secuencial y con plazos definidos según un calendario acordado”, afirmó Mladenov ante el Consejo.
El funcionario subrayó que la alternativa al deterioro consiste en “abrir un nuevo comienzo para la población palestina, que afrontó condiciones desesperadas tras años de conflicto”. En su intervención, Mladenov pidió al Consejo que “utilice todos los medios a su alcance para instar a Hamas a aceptar la hoja de ruta sin más demora, y a Israel a cumplir con sus obligaciones en virtud del alto el fuego”. Remarcó: “La diplomacia debe continuar; no puede utilizarse como excusa para la dilación mientras dos millones de personas esperan en condiciones desesperadas”.
(Con información de EFE)
Fuente: Infobae