El Gobierno de Irlanda ha tomado una decisión contundente este viernes al vetar el ingreso al país de dos altos funcionarios israelíes: el ministro de Seguridad, Itamar Ben Gvir, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich. La medida responde a lo que Dublín califica como un papel “fundamental” en el “desastre” que se desarrolla en la Franja de Gaza bajo la autoridad israelí.
El anuncio fue confirmado por el primer ministro irlandés, Micheál Martin, en declaraciones desde Tivat, en Montenegro, donde se celebra la Cumbre UE-Balcanes. Según explicó, el ministro de Justicia, Jim O’Callaghan, ya ha instruido a sus funcionarios para aplicar la prohibición tanto a Ben Gvir como a Smotrich.
Martin justificó la decisión al señalar que las acciones y declaraciones de ambos ministros israelíes “equivalen a un deseo de ver eliminados a los palestinos de Palestina”. Además, sostuvo que el comportamiento de estos funcionarios ultranacionalistas “justifica también la imposición de sanciones a nivel de la UE”. El jefe del Ejecutivo irlandés afirmó que plantearán el tema en Bruselas, aunque reconoció dudas sobre si lograrán “el apoyo suficiente por parte” de los Veintisiete, debido al “actual bloqueo en lo que respecta a las sanciones contra los colonos”.
Medida en línea con planes previos
Un portavoz del Ministerio de Justicia, Interior y Migración irlandés emitió un comunicado, difundido por la cadena RTÉ, donde se detalla que la prohibición está “en consonancia” con los planes ya anunciados por el Gobierno para impedir la entrada a aquellos miembros del Ejecutivo israelí que “han desempeñado un papel fundamental en el fomento del desastre que se está desarrollando en Gaza”.
Cabe destacar que Irlanda, junto a países como España e Italia, ha presionado a Bruselas para que imponga sanciones contra Ben Gvir. Esta exigencia cobró fuerza después de que el ministro ultra difundiera un video en el que se le ve ondeando la bandera de Israel mientras se pasea entre activistas de la última flotilla con destino a Gaza, quienes aparecen esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod. Estas imágenes, tomadas tras ser interceptados por la Armada de Israel, generaron fuertes críticas tanto a nivel internacional como dentro del propio Israel.
Fuente: Infobae