La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado este jueves sobre un preocupante incremento de los ataques con drones en la región sudanesa de Darfur. Según el reporte, su personal médico ha brindado atención a 116 personas heridas durante el último mes en la localidad de Tina, ubicada cerca de la frontera con Chad.
El hospital de Tiné, del lado chadiano de la frontera donde MSF opera, ha sido el principal punto de recepción. “Ha atendido a 116 personas heridas por estos ataques” desde principios de mayo, señala el comunicado de la ONG. El documento agrega que entre el 17 y el 26 de mayo se registraron 69 ingresos, lo que evidencia una concentración alarmante de violencia en pocos días.
Ataque a un mercado dejó 35 heridos en una jornada
Uno de los episodios más graves ocurrió el 24 de mayo, cuando un dron impactó “un puesto de café muy concurrido del mercado de Tina”. La explosión provocó la llegada de 35 heridos en un solo día. “Tres de ellas fueron declaradas muertas a su llegada al hospital y, según los informes, varias más murieron en el lugar del ataque. Entre las víctimas había mujeres y niños”, detalla la nota de MSF.
El coordinador general de MSF en Chad, Issiaka Abdou, ha manifestado su preocupación por el perfil de las víctimas: “En los últimos días estamos viendo un número cada vez mayor de mujeres y niños entre las personas heridas”. Enfatizó que el 26 de mayo, todas las personas atendidas tras los ataques con drones eran civiles. “Esto demuestra hasta qué punto la población que vive en esta zona fronteriza está expuesta a la violencia”, concluyó.
Las condiciones para los heridos son extremas. Abdou denunció que los sanitarios “están recibiendo pacientes tras horas de viaje, a menudo en condiciones extremadamente difíciles y críticas”. Las lesiones incluyen quemaduras severas, traumatismos por explosiones y múltiples heridas. Puso como ejemplo el caso de “un niño con quemaduras graves en la cara, los brazos y las piernas”, y advirtió que “cada retraso en la evacuación reduce las posibilidades de supervivencia”.
Por su parte, el coordinador del proyecto de MSF en Tiné, Cissé Boucari Hamadoum, describió un panorama desolador: “Los centros de salud de esta región trabajan en un contexto extremadamente difícil, con enormes necesidades y recursos muy limitados”. Pese a ello, aseguró que los equipos “siguen prestando atención médica de emergencia y respondiendo a las llegadas masivas de personas heridas, en coordinación con las autoridades sanitarias de Chad”.
MSF ha detallado que, cuando es necesario, organiza la derivación de los casos más graves a otros centros, incluidos hospitales en la capital regional de Chad, Abéché. La organización subrayó que “la región fronteriza entre Chad y Sudán se ve gravemente afectada por el conflicto en Darfur, el desplazamiento forzado de la población y el acceso limitado a servicios esenciales, incluida la atención sanitaria. Los ataques repetidos están agravando aún más una situación humanitaria ya de por sí crítica”.
Este nuevo informe de MSF se enmarca en el conflicto que estalló el 15 de abril de 2023 entre el Ejército de Sudán y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). La guerra civil ha sumido al país en una profunda crisis humanitaria.
El origen del enfrentamiento radica en las fuertes discrepancias sobre la integración del grupo paramilitar en las Fuerzas Armadas, lo que descarriló la transición política iniciada tras el derrocamiento en 2019 del presidente Omar Hasán al Bashir. Ese proceso ya se había visto afectado por el golpe de Estado de 2021 que derribó al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, con intervención de varios países en apoyo a los bandos enfrentados, ha desencadenado una de las mayores crisis humanitarias del mundo, con millones de desplazados y refugiados. La comunidad internacional ha mostrado alarma por la propagación de enfermedades y los daños a infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.
Fuente: Infobae