Ben Gvir: ‘grave error’ el alto el fuego con Líbano que ‘fortalecerá’ a Hezbolá

El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, calificó este jueves como un «grave error» el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre los gobiernos de Israel y Líbano. El funcionario, considerado uno de los miembros más radicales del Ejecutivo israelí, solicitó al primer ministro Benjamin Netanyahu que someta la decisión a votación en el gabinete, argumentando que esta medida «fortalecerá» al partido-milicia chií Hezbolá.

«El alto el fuego con Líbano es un grave error y una quimera surgida de una reunión de asesores que están arrastrando al primer ministro a tomar decisiones equivocadas», expresó Ben Gvir en un mensaje publicado en redes sociales, pocas horas después de que se anunciara el acuerdo mediado por Estados Unidos.

El ministro ultraderechista argumentó que Hezbolá no ha abandonado la zona al sur del río Litani —ubicado en territorio libanés, varios kilómetros al norte de la frontera— y que «el Ejército libanés no tiene forma de obligarlo a evacuar». Aseguró además que «el Estado de Líbano es socio de Hezbolá», pese a las repetidas críticas del Ejecutivo y la Presidencia libanesa contra el grupo, cuyo desarme han exigido en múltiples ocasiones.

Ben Gvir añadió: «Hay ministros en su gobierno que representan a Hezbolá, y familiares de miembros de Hezbolá sirven en el Ejército libanés». Según su postura, «en la práctica, Hezbolá no hará más que fortalecerse, y en lugar de derrotarlo, Israel está aceptando su existencia» al pactar un cese de hostilidades en vez de continuar intensificando la ofensiva militar, algo que el Ejército israelí ha mantenido en las últimas semanas sin respetar plenamente la tregua acordada en abril, lo que generó condenas internacionales.

El titular de Seguridad Nacional también cuestionó la postura de Netanyahu frente a Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Sostuvo que el primer ministro debió haber expresado su negativa al alto el fuego: «Debió haber dicho a Trump: ‘Le queremos y le apreciamos, pero Israel es un Estado soberano e independiente y no puede aceptar el fortalecimiento de una organización terrorista y su existencia en nuestra frontera’».

«Hay momentos en que es necesario saber decir ‘no’, incluso al presidente de Estados Unidos, y si no lo hacemos, nos encontraremos con Hezbolá la próxima vez, cuando sea mucho más fuerte y peligroso», reiteró Ben Gvir, quien insistió en la necesidad de «una discusión en el Gabinete y una votación sobre la decisión del alto el fuego». «Esto es un grave error», concluyó.

Detalles del acuerdo alcanzado

El mensaje del ministro se conoció horas después de que las delegaciones de Líbano e Israel acordaran la implementación de un alto el fuego condicionado al cese total de los ataques de Hezbolá y a la evacuación de todos sus miembros del sector al sur del río Litani. El pacto se cerró el miércoles en Washington, tras una nueva ronda de negociaciones auspiciada por Estados Unidos, que había comenzado el día anterior.

En un comunicado conjunto emitido por el Departamento de Estado estadounidense, los tres países anunciaron: «Como resultado de las negociaciones lideradas por Estados Unidos, Israel y Líbano han acordado la implementación de un alto el fuego». El texto también menciona la reanudación de las negociaciones «políticas y de seguridad» para alcanzar un acuerdo «integral» durante la semana del 22 de junio.

El cese de hostilidades, según la misma fuente, «está supeditado al cese total de los disparos de Hezbolá y a la evacuación de todos los miembros de Hezbolá del sector sur del Litani». Hasta el momento, el grupo chií no se ha pronunciado oficialmente sobre el acuerdo.

Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra la República Islámica.

Desde entonces, los ataques del Ejército israelí en Líbano han dejado más de 3.500 muertos y 10.600 heridos, a pesar de que ambos países acordaron un alto el fuego a mediados de abril —que un mes después extendieron por 45 días— que no logró detener los bombardeos, acompañados por una invasión terrestre por parte de Israel, que llegó a amenazar con una campaña de bombardeos contra la capital Beirut.

Previamente, las partes habían pactado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de combates, en el contexto de los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde entonces Israel continuó lanzando ataques frecuentes contra el país y mantuvo presencia militar en varios puntos, argumentando que actuaba contra Hezbolá, en medio de denuncias de Beirut y el grupo chií sobre estas acciones.

Fuente: Infobae

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