Empresas españolas abandonan Cuba ante ultimátum de Trump

La recta final del plazo impuesto por Donald Trump desató una salida masiva de compañías extranjeras de Cuba. Desde este viernes, las empresas que mantengan lazos económicos con el Gobierno cubano o con el conglomerado militar estatal Gaesa, controlado por las Fuerzas Armadas, se exponen a represalias de Estados Unidos.

Meliá Hotels fue la última en anunciar una retirada parcial. A través de su filial portuguesa Ilha Bela, comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que cesa de inmediato los servicios de gestión y comercialización en Cuba y la cesión de uso de sus marcas hoteleras. La medida impacta a 15 establecimientos en la isla.

Fuentes de la compañía explicaron que la decisión se tomó “ante la perentoria necesidad de garantizar una mínima y ordenada operativa, acorde a nuestro sentido de responsabilidad empresarial”. Agregaron que el impacto económico “es limitado” porque la mayoría de los hoteles ya estaban “cerrados” por los problemas energéticos y la caída de la demanda que sufre Cuba.

Los hoteles afectados son: Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection, Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.

Iberia es una de las empresas que ha suspendido sus operaciones en cuba. EFE/ Fernando Alvarado

En mayo, la cadena mallorquina ya había reportado el cierre del 50% de su capacidad operativa en Cuba, donde cuenta con 34 hoteles, debido al bloqueo comercial estadounidense.

Iberostar y Minor también se retiran

La estampida no se limitó a Meliá. Iberostar Hotels & Resorts anunció esta semana que deja de operar y comercializar 12 hoteles, mientras que la cadena Minor hará lo propio con dos establecimientos bajo la marca NH.

A ellas se suman Valentin Hotels, que operaba en tres hoteles; Blau, con tres; y Roc, con dos, según reportó la agencia Efe.

En el sector aéreo, Iberia suspendió sus operaciones esta semana, mientras que World2Fly canceló sus vuelos a La Habana el pasado 20 de mayo.

Estas salidas han reducido las conexiones aéreas y agravado la crisis turística cubana. La llegada de visitantes internacionales cayó un 55,8% en los primeros cuatro meses del año, totalizando 328.608 turistas. Solo en abril se registraron 30.551 viajeros, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba.

El turismo cubano ya atravesaba una situación crítica en 2025, con 1,8 millones de visitantes, la cifra más baja desde 2002 sin contar los años de pandemia.

Uno de los factores que más ha golpeado al sector es el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que genera constantes fallos de suministro y dificulta el funcionamiento hotelero. Esto afecta directamente a una industria clave para la economía cubana, por su aporte al PIB y a la entrada de divisas.

El temor a las sanciones acelera la fuga

El detonante de esta salida masiva es la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo por Donald Trump. Esta orden amenaza con congelar activos en territorio estadounidense de cualquier persona o entidad no estadounidense que trabaje o haya trabajado para el Gobierno cubano.

También se dirige contra quienes apoyen financiera, material o tecnológicamente al Ejecutivo cubano, o que operen en sectores clave como energía, defensa, finanzas, minería y seguridad. La ambigüedad en la definición de los sectores sancionables abre la puerta a una aplicación discrecional de las medidas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. REUTERS/Evan Vucci

En Cuba aún operan otras empresas internacionales, tanto de forma individual como en asociación con un socio estatal cubano. Destacan las españolas, junto a mexicanas, rusas, chinas, francesas e italianas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de España sigue con “enorme preocupación” el impacto de las medidas “unilaterales” de Estados Unidos, que afectan a los intereses de las empresas españolas y agravan “la penuria humanitaria” de la población cubana, según fuentes del ministerio citadas por Efe.

Por su parte, el Ministerio de Economía español indicó que mantiene un seguimiento estrecho y contactos continuos con las empresas potencialmente afectadas.

¿Qué sucederá con los hoteles?

La gran pregunta es qué pasará con los cerca de medio centenar de hoteles que las cadenas internacionales han dejado de operar. Una opción es que una entidad del Estado cubano asuma su gestión directa, o que se busque un operador internacional inmune a las presiones de Estados Unidos.

Otra alternativa es el cierre temporal de los hoteles, a la espera de que la situación mejore, considerando que la demanda de habitaciones se ha desplomado en los últimos meses.

Fuente: Infobae

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