El Gobierno de Irán ha señalado este miércoles a Estados Unidos como responsable de vulnerar nuevamente el cese al fuego, tras los recientes ataques contra un buque y la isla de Qeshm. Desde Teherán se ha enfatizado que estas operaciones fueron ejecutadas «desde dos países de la región», al tiempo que se justificaron los bombardeos contra Kuwait y Bahréin como acciones «en el marco del derecho inherente a la defensa».
El Ministerio de Exteriores iraní emitió un comunicado donde expresó su «firme condena» a «las acciones agresivas del Ejército terrorista estadounidense», haciendo referencia a los ataques ocurridos en las últimas horas contra un petrolero iraní en el estrecho de Ormuz y una torre de comunicaciones en la isla de Qeshm, lanzados desde «dos países de la región».
«Estas acciones agresivas no son solo una violación del alto el fuego, fechado el 9 de abril, sino una flagrante violación del principio fundamental que prohíbe el uso de la fuerza, en línea con el artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas», señaló la cancillería.
Asimismo, se acusó a Washington de «usar de forma colonial el territorio e instalaciones de países de la región para sus planes agresivos contra Irán».
En el mismo documento, se subrayó «la responsabilidad clara y directa de los gobernantes de Kuwait y Bahréin en relación con las acciones agresivas de esta noche» y se argumentó que «cualquier país que permita a partes agresoras usar su tierra, mar y aire (…) para llevar a cabo o apoyar una agresión militar contra Irán está violando claramente las normas fundamentales del Derecho Internacional y el principio de buena vecindad».
«La República Islámica de Irán, ejerciendo su derecho inherente a defender su integridad territorial y su soberanía nacional, usará todas sus capacidades para hacer frente a los actos de agresión, incluidos ataques contra el origen y fuente de acciones agresivas», remarcó el texto. Además, se indicó que «obviamente, la responsabilidad de los efectos y consecuencias de esta situación recae sobre los agresores sionista-estadounidenses y todas las partes que, entregando su territorio e instalaciones, los ayudan a cometer actos de agresión contra Irán».
Por otro lado, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán difundió una declaración donde promete «defender hasta la muerte a la nación iraní y la Revolución Islámica». Agregó que la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel «demostró al mundo la verdadera cara de los falsos defensores de los Derechos Humanos».
En esa línea, se remarcó que «las poderosas Fuerzas Armadas» iraníes «no permitirán que el rencoroso enemigo logre sus malvados propósitos», según reportó la cadena pública IRIB. «Los enemigos estadounidenses y sionistas no tendrán más remedio que rendirse a la voluntad divina de las Fuerzas Armadas y de la nación ilustrada y consciente», sentenció el comunicado castrense.
DENUNCIAS DE KUWAIT Y BAHRÉIN
La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó un ataque «con misiles y drones» contra la sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos en Bahréin, así como contra otras bases aéreas de Oriente Próximo y un buque de bandera estadounidense. Esta acción fue presentada como una «respuesta» al ataque estadounidense contra uno de sus barcos en el estrecho de Ormuz y la torre de comunicaciones en Qeshm.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó su responsabilidad en «ataques de autodefensa» contra Qeshm y aseguró haber derribado «varios misiles balísticos y drones iraníes» lanzados contra Kuwait y Bahréin. Además, desmintió que la base de la Quinta Flota hubiera sido alcanzada por las fuerzas iraníes.
Las autoridades de Kuwait reportaron varios heridos y daños materiales «significativos» en el Aeropuerto Internacional de Kuwait a causa de la «agresión iraní». Por su parte, Bahréin denunció una «agresión sistemática» por parte de Irán y afirmó que sus sistemas de defensa antiaérea lograron destruir «tres misiles y numerosos drones» durante las últimas horas.
Este nuevo intercambio de ataques ocurre en medio de acusaciones mutuas sobre violaciones del alto el fuego de abril y el estancamiento de las negociaciones en curso para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto en Oriente Próximo, iniciado el 28 de febrero con una ofensiva sorpresa de Israel y Estados Unidos contra Irán.
Fuente: Infobae