Ecuador sumó más personas trabajando durante el último año, pero ese crecimiento no se tradujo en una mejora de las condiciones laborales. Las cifras de abril de 2026 publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que el país aumentó su población ocupada, mientras el empleo adecuado perdió participación y la informalidad siguió concentrando a más de la mitad de quienes tienen trabajo.
Según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), la población con empleo pasó de 8,19 millones de personas en abril de 2025 a 8,58 millones en abril de 2026. Esto representa un incremento cercano al 4,8% en el número de ocupados. En paralelo, la población económicamente activa alcanzó los 8,9 millones de personas y la población económicamente inactiva se ubicó en 4,7 millones.
Sin embargo, detrás del aumento de ocupación aparece una señal que cambia la lectura del mercado laboral: el empleo adecuado o pleno descendió de 35,8% a 34,3% entre abril de 2025 y abril de 2026. Mientras tanto, el denominado “otro empleo no pleno” aumentó de 30,0% a 33,9%, convirtiéndose en una de las categorías que más absorbió trabajadores.
De acuerdo con la metodología del INEC, el empleo adecuado agrupa a personas que reciben ingresos iguales o superiores al salario mínimo y cumplen o superan la jornada laboral legal.
El subempleo, por su parte, mostró una reducción al pasar de 21,1% a 19,5%. No obstante, esta caída no implicó necesariamente una mejora estructural del empleo, ya que parte importante del crecimiento laboral se desplazó hacia formas de ocupación con menores niveles de ingresos y productividad.
La tasa nacional de desempleo se ubicó en 3,1% en abril de 2026, un indicador que no presentó diferencias estadísticamente significativas frente al mismo mes del año anterior, según el reporte oficial.
Uno de los datos que mantiene presión sobre el mercado laboral es la informalidad.
Según el economista Marco Flores, el 55,8% de las personas con empleo continúa trabajando en actividades informales, una condición asociada con menor protección social, ingresos variables y menor estabilidad.
En ese contexto, el desafío ya no aparece únicamente en reducir el desempleo, sino en crear puestos que permitan ingresos suficientes, acceso a seguridad social y sostenibilidad económica.
Las cifras reflejan que trabajar sigue siendo una necesidad para millones de ecuatorianos, aunque cada vez menos personas logran hacerlo bajo condiciones consideradas adecuadas.
Radio Pichincha
LV