El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este lunes que la más reciente propuesta enviada por Washington a Irán —destinada a «abrir el estrecho» y a «entablar una negociación real» sobre el programa nuclear iraní— goza de un «mucho apoyo» tanto entre los países del Golfo Pérsico (con la excepción de Teherán) como «a nivel mundial». Ante este panorama, el funcionario se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
Durante una comparecencia ante los medios desde Nueva Delhi, India, donde realiza una visita oficial, Rubio señaló: «Tenemos lo que creo que es una propuesta bastante sólida sobre la mesa en cuanto a su capacidad para abrir el estrecho, lograr la apertura del estrecho y entablar una negociación real, significativa y con plazos definidos sobre el tema nuclear. Y esperemos que podamos lograrlo».
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que la iniciativa «cuenta con mucho apoyo en el golfo (Pérsico)», así como «a nivel mundial» y en «todos los países» con los que Washington ha mantenido contacto. «No solo es muy razonable, sino que es lo correcto para el mundo», subrayó Rubio.
Al inicio de su intervención, Rubio comentó: «Pensábamos que tendríamos noticias anoche, o quizás hoy», aunque instó a los periodistas a no darle «demasiada importancia», reconociendo que «se tarda un poco en recibir respuesta».
No obstante, el secretario de Estado afirmó que el presidente Donald Trump «no tiene prisa» y «no va a firmar un mal acuerdo». «Vamos a darle a la diplomacia todas las oportunidades para que tenga éxito antes de explorar las alternativas», agregó.
La sombra de Hezbolá en Líbano
Consultado sobre la situación en Líbano, Rubio indicó que se trata de una negociación que Washington aborda «por separado». Mencionó la existencia de un «alto el fuego de 45 días», aunque los combates entre el partido-milicia chií libanés y el Ejército de Israel no han cesado, al igual que los bombardeos israelíes contra territorio libanés.
El jefe de Exteriores estadounidense afirmó que mantienen «conversaciones diarias entre el Gobierno de Líbano e Israel» y subrayó que «el problema es Hezbolá», a quien acusó de «pedir el derrocamiento del Gobierno libanés». Esto ocurrió después de que el líder del grupo, Naim Qasem, advirtiera que su estructura haría frente a «quienquiera que se enfrente» a Hezbolá «junto a Israel», en un discurso rechazando el desarme de la formación.
«Esto nos recuerda con quién estamos tratando: un grupo afín a Irán, al 100%», argumentó Rubio. «Mientras exista un Hezbolá armado, será difícil lograr la paz en Líbano», añadió, señalando que «no solo atacan a Israel; victimizan al pueblo libanés, que está pagando un precio altísimo por culpa de Hezbolá». El funcionario aludió al impacto de la guerra sobre un país que, según el último balance del Ministerio de Salud, registra al menos 3.123 muertos y 9.506 heridos desde la reanudación de las hostilidades el pasado 3 de marzo.
Preguntado sobre un posible acuerdo para que Israel detenga sus ataques contra Líbano, Rubio evitó una respuesta directa y sostuvo: «Israel siempre tiene derecho a protegerse», antes de agregar que «todos los países del mundo lo tienen». «Por lo tanto, si Hezbolá lanza misiles contra ellos, Israel tiene todo el derecho a responder o a impedirlo. Eso siempre se ha entendido», incluso «durante el alto el fuego», concluyó.
Fuente: Infobae