Durante el fin de semana, la organización terrorista Hezbollah, respaldada por Irán, disparó aproximadamente 200 proyectiles contra territorio israelí y sus tropas, según reportó un vocero militar de Israel a la agencia AFP. Este accionar se produjo a pesar de que existía un acuerdo para extender el alto el fuego, indicó el funcionario, quien calificó los ataques como una constante infracción a los entendimientos alcanzados.
El viernes, representantes de Israel y Líbano —sin la intervención directa de Hezbollah— dieron luz verde en Washington a una prórroga de 45 días para la tregua que comenzó el 16 de abril. Este proceso fue mediado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Además, se acordó una nueva ronda de negociaciones de paz para los días 2 y 3 de junio, así como un encuentro militar en el Pentágono programado para el 29 de mayo.
En fechas recientes, Hezbollah ha empleado drones de bajo costo con tecnología FPV contra las fuerzas israelíes. El primer ministro Benjamín Netanyahu, durante una reunión de su gabinete, señaló que enfrenta el reto de inutilizar estos aparatos y ordenó buscar una solución inmediata.
“Hoy nos enfrentamos al reto de neutralizar los drones FPV (…) Se trata de un tipo específico de amenaza. Mi directriz al equipo es encontrar una solución para esto y para la próxima amenaza que se presente”, expresó el premier.

El sábado, los terroristas del grupo libanés aseguraron haber atacado el cuartel de Ya’ara, ubicado en el norte de Israel, utilizando un enjambre de drones. Asimismo, la organización anunció operativos contra tropas israelíes en el sur del Líbano, zona donde las fuerzas israelíes mantienen ocupación en áreas próximas a la frontera.
Por su parte, Israel bombardeó el sábado sectores del sur del Líbano, después de que se anunciara la extensión del cese al fuego, informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN). De acuerdo con la agencia, el cruce de Srobbin fue atacado, dejando como saldo un fallecido y un herido. También se registraron ataques en Bint Jbeil y Tiro; en esta última localidad, una vivienda resultó impactada, con personas lesionadas.
Desde el estallido de las hostilidades el 2 de marzo, los ataques israelíes han provocado la muerte de 2.951 personas en el Líbano y 8.988 heridos, según el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública. Más de 400 personas han fallecido desde que comenzó la tregua el 17 de abril, de acuerdo con fuentes libanesas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel reportaron la pérdida de 20 soldados y un contratista civil en el sur del Líbano desde el inicio del conflicto.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, celebró el sábado la ampliación por 45 días del alto el fuego acordado a mediados de abril entre Israel y Líbano, y demandó a ambas partes el cese total de agresiones y la observancia del Derecho Internacional.
“El jefe de la ONU acoge con satisfacción el anuncio de la prórroga de 45 días del cese de hostilidades tras las conversaciones facilitadas por Estados Unidos entre Israel y Líbano”, indicó un comunicado oficial difundido por el portavoz adjunto de Guterres, Farhan Haq.
El máximo representante de la organización reiteró el respaldo de la ONU a “todos los esfuerzos para poner fin a las hostilidades y aliviar el sufrimiento de las comunidades a ambos lados de la Línea Azul”, denominación que recibe la frontera provisional entre ambas naciones.

El comunicado subrayó la relevancia de que “todos los actores (…) respeten plenamente el cese de las hostilidades, cesen cualquier ataque posterior y cumplan en todo momento con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional Humanitario”.
El conflicto se desencadenó cuando Hezbollah lanzó cohetes hacia Israel el 2 de marzo, en respuesta a una campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán. Como represalia, Israel invadió el sur del Líbano y ha atacado objetivos de Hezbollah en todo el territorio libanés.
Fuente: Infobae