El sábado por la noche, Alex Saab aterrizó en un aeropuerto del sur de Florida luego de que el Gobierno venezolano lo deportara a Estados Unidos, donde debe responder por presuntos delitos financieros. Así lo confirmó el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) venezolano.
De acuerdo con reportes de la agencia EFE, Saab descendió de la aeronave escoltado por agentes federales de la Administración de Control de Drogas (DEA). El arribo se produjo en el aeropuerto ejecutivo de Opa-locka, en el condado de Miami-Dade, a las 21:15 hora local (01:15 GMT del domingo).
Durante semanas, el paradero del testaferro y colaborador cercano del exdictador Nicolás Maduro era incierto. Las nuevas imágenes difundidas muestran a un hombre visiblemente agotado, vistiendo un buzo gris muy similar a la indumentaria que usó el propio Maduro tras su captura el 3 de enero en Caracas.
En el video de su ingreso a la terminal estadounidense, se observa a Saab registrando sus huellas dactilares en un escáner, rodeado por agentes federales.
Según el portal AlbertoNews, Saab fue trasladado bajo custodia desde El Helicoide hasta el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Allí, una aeronave Gulfstream con matrícula estadounidense N550GA lo esperaba para despegar rumbo a Opa Locka.
El operativo involucró a agentes del Buró Federal de Investigación (FBI) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), además de la supervisión del Departamento de Estado y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
«La medida de deportación fue adoptada tomando en consideración que el referido ciudadano colombiano se encuentra incurso en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América, tal como es público, notorio y comunicacional«, señaló el SAIME en un comunicado difundido vía Instagram. El organismo precisó que la deportación se realizó «en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana».
Las autoridades federales en Miami acusan a Saab de liderar esquemas de lavado de dinero y corrupción con fondos del Estado venezolano. La investigación apunta a operaciones que involucran cientos de millones de dólares vinculados a contratos de alimentación pública, especialmente del programa CLAP.
De acuerdo con The New York Times, el nuevo Gobierno venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez, detuvo a Saab a inicios de febrero a pedido de Washington. Previamente, fiscales estadounidenses presentaron en enero una acusación por corrupción contra Saab en Miami.
Los cargos formales contra Saab incluyen conspiración criminal, lavado de dinero y pago de sobornos a funcionarios venezolanos. Según la acusación presentada ante la Corte del Distrito Sur de Florida, habría falsificado documentos y empleado intermediarios para facilitar transferencias internacionales de fondos públicos.

Saab, quien ya estuvo preso en Estados Unidos entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, regresó a Venezuela tras recibir un indulto del entonces presidente Joe Biden.
En octubre de 2024, fue nombrado ministro de Industria y Producción Nacional, cargo del que fue destituido por la presidenta encargada Delcy Rodríguez dos semanas después de la operación estadounidense en Caracas que culminó con la captura de Maduro.
ex funcionario del régimen venezolano, de 54 años y amigo personal de Maduro, lleva años acusado en Estados Unidos de enriquecimiento ilícito mediante contratos gubernamentales y de actuar como testaferro del exlíder chavista. Ahora, el colombiano enfrentará a la justicia estadounidense, al igual que Maduro y su esposa, <**Cilia Flores, quienes están siendo juzgados en Nueva York por cargos de narcotráfico.

El ex jefe de inteligencia y seguridad del opositor venezolano Juan Guaidó, Iván Simonovis, afirmó que esta transferencia no es solo un nuevo capítulo legal. «Puede convertirse en uno de los testigos más importantes en el caso (Nicolás) Maduro«, señaló.
Simonovis explicó que los cargos de narcoterrorismo no se limitan al tráfico de drogas o armas, sino que abarcan redes completas: cómo circula el dinero, quién lo lava, quién lo protege, quién se beneficia y cómo las finanzas ilícitas sostienen el poder político.
El analista reconoció a través de X que la justicia ha sido percibida como insoportablemente lenta para los venezolanos, pero aseguró que en los próximos 12 meses la justicia estadounidense podría avanzar de manera metódica, «testigo por testigo, documento por documento y red por red».
Fuente: Infobae