Líbano acusa a Irán de arrastrarlo a la guerra en queja ante la ONU

El Ejecutivo libanés elevó una protesta oficial ante la Organización de las Naciones Unidas en contra del régimen de Teherán, al que responsabiliza de entrometerse en sus asuntos domésticos y de «arrastrar» a la nación hacia la guerra que actualmente sacude la región. El conflicto se intensificó tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.

En la misiva presentada por el embajador libanés ante la ONU, Ahmad Arafa, se apunta directamente a la Guardia Revolucionaria de Irán. La carta denuncia «actos ilícitos que desafían flagrantemente las decisiones del Gobierno libanés y de arrastrar a Líbano a una guerra devastadora», en clara referencia a la extensión del conflicto hacia territorio libanés desde el 2 de marzo.

El documento, enviado a Naciones Unidas el 21 de abril y publicado en el sitio web oficial, también señala «claras violaciones» de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Estas infracciones son atribuidas a la Embajada de Irán en Beirut, luego del asesinato de seis de sus diplomáticos durante un ataque israelí contra el hotel Ramada de la capital libanesa, ocurrido el 8 de marzo.

Las autoridades libanesas han desmentido que la legación diplomática iraní les hubiera informado sobre el traslado de los funcionarios a dicho hotel. Por su parte, el representante iraní ante la ONU, Amir Saeed Iravani, aseguró días después del bombardeo, en una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, que «la Embajada de Irán notificó y coordinó debidamente este traslado con el Ministerio de Exteriores libanés».

Además, Beirut ha denunciado que dos de los seis fallecidos en aquel ataque no estaban registrados en el país como diplomáticos y que «eran en realidad miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica». «Circularon imágenes que los mostraban con uniforme militar», agregaron desde el gobierno libanés.

El comunicado de la Cancillería libanesa subraya que «Líbano consideró esto una violación del artículo 41 de la Convención de Viena», que exige a los diplomáticos respetar las leyes del país anfitrión y abstenerse de interferir en sus asuntos internos, además de prohibir el uso de instalaciones diplomáticas para fines incompatibles con sus funciones.

A esto se suma una denuncia por una operación conjunta ejecutada el 11 de marzo por la Guardia Revolucionaria y el partido-milicia chií Hezbolá, en la que se emplearon misiles y drones contra Israel. El gobierno libanés calificó este hecho como «muy alarmante».

Finalmente, las autoridades libanesas declararon el 24 de marzo «persona non grata» al embajador de Irán en Beirut, Mohamad Reza Sheibani, y le ordenaron abandonar el país antes del 29 de marzo. Teherán rechazó esta medida y ha decidido mantenerlo en el cargo.

Fuente: Infobae

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