El Parlamento taiwanés, con mayoría opositora, aprobó este viernes una partida presupuestaria de casi USD 25.000 millones destinada a Defensa, cifra considerablemente menor a la propuesta presentada en noviembre por el presidente Lai Ching-te, quien había solicitado un presupuesto suplementario de USD 40.000 millones.
La medida, que pone fin a meses de debate político sobre el gasto en defensa, representa un revés para el mandatario y su Partido Progresista Democrático (PPD).
Durante las negociaciones, el Kuomintang —principal partido de la oposición y favorable a incrementar los lazos con el régimen chino— propuso aumentar los fondos para la adquisición de armamento estadounidense.
Legisladores del partido gobernante criticaron la propuesta y advirtieron que podría dejar a Taiwán vulnerable en caso de un bloqueo o cerco por parte de China, al excluir compras nacionales del presupuesto final.
Por este motivo, el oficialismo acusó al grupo opositor de buscar “desarmar” la isla. El mandatario Lai, pretendía elevar el gasto en defensa al 5% del producto interior bruto (PIB) en su anuncio de finales de 2025 y resaltar el apoyo de Estados Unidos y el principio de “buscar la paz mediante la fuerza”.

Lai también afirmó que se está acelerando el desarrollo del T-Dome, un sistema de defensa integrado de múltiples capas para proteger Taiwán de misiles, cohetes, drones y aviones de combate chinos, en medio de los ejercicios de Beijng cerca de la isla y Japón. Su estrategia, señaló, busca “aumentar los costes de la escalada militar” y minimizar los riesgos de desescalada, para que el peligro de un conflicto “supere siempre el precio de la paz”.
El Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de Taiwán advirtió que el presupuesto especial aprobado por los legisladores podría generar “brechas” en las capacidades de combate de la isla.
El Legislativo, dominado también el Partido Popular de Taiwán, ratificó la ley que aporta financiación adicional para la compra de sistemas militares estadounidenses, pero excluye proyectos de compras comerciales y de producción por encargo.
Ante este panorama, en un comunicado, el MDN señaló que la normativa aprobada por la oposición “perjudica la integridad de la planificación militar” y “podría generar fácilmente brechas en las capacidades de combate”.
El presupuesto no contempla recursos para el misil antibalístico de alcance medio ‘Chiang Kung’, considerado la “columna vertebral” del sistema integrado de defensa aérea T-Dome, ni para el dron táctico de vigilancia marítima ‘Rui Yuan II’ y otros sistemas de vehículos no tripulados.

La cartera de Defensa advirtió que la exclusión de los drones “retrasará considerablemente el calendario de desarrollo de las capacidades asimétricas de las fuerzas armadas y afectará al crecimiento de la industria nacional de drones, provocando pérdidas en el crecimiento económico esperado y en oportunidades de empleo”.
El presidente taiwanés sostuvo que el nuevo presupuesto permitirá avanzar en la adquisición de “múltiples equipos clave” procedentes de Estados Unidos, entre ellos el sistema de lanzacohetes múltiple HIMARS, aunque advirtió que la medida todavía no representa una “respuesta completa”.
“Cualquier brecha afectará la integridad del sistema defensivo en su conjunto; cualquier retraso incrementará los riesgos de seguridad que toda la ciudadanía deberá asumir colectivamente. En el objetivo de reforzar la autodefensa y proteger al país y a sus ciudadanos no deberían existir diferencias entre oficialismo y oposición”, aseveró el mandatario a través de Facebook.
(Con información de Europa Press y EFE)
Fuente: Infobae