Rusia advierte con misiles masivos en Kiev si Ucrania sabotea desfile del 9 de mayo

La tensión entre Rusia y Ucrania escaló este miércoles luego de que el Ministerio de Exteriores ruso emitiera una advertencia sin precedentes: pidió a todas las naciones con sedes diplomáticas en Kiev que retiren a su personal y advirtió sobre un ataque masivo con misiles contra el corazón de la capital ucraniana si se intenta alterar los actos conmemorativos del 81 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi, una fecha que Moscú celebra cada 9 de mayo con un desfile militar en la Plaza Roja.

La portavoz de la cancillería, Maria Zajarova, difundió la amenaza mediante una nota oficial dirigida a todas las legaciones extranjeras acreditadas en Ucrania. En el documento, Zajarova responsabilizó al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, por declaraciones realizadas durante la cumbre de la Comunidad Política Europea del 4 de mayo en Ereván. Allí, Zelensky mencionó la capacidad de los drones ucranianos para sobrevolar la Plaza Roja durante el desfile. Moscú interpretó esas palabras como una provocación directa, aunque Kiev nunca las presentó como una amenaza explícita.

El ultimátum ya había sido esbozado días atrás por el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado distribuido mediante la aplicación MAX, una plataforma promovida por el Kremlin. El texto advertía que si Ucrania “intenta implementar sus planes criminales para perturbar la celebración”, las fuerzas armadas rusas “lanzarán, en represalia, un ataque masivo con misiles contra el centro de Kiev”. Este miércoles, la cartera de Exteriores retomó el mismo lenguaje y urgió a los países a garantizar “la evacuación oportuna del personal de las misiones diplomáticas”, citando la “inevitabilidad” de la respuesta militar rusa.

Una mujer con un perro camina entre los escombros de una casa dañada tras un ataque ruso en una zona residencial de Kiev, Ucrania, el jueves 16 de abril de 2026. (AP Photo/Evgeniy Maloletka)

En medio de esta atmósfera bélica, Zelensky había anunciado el lunes una tregua de duración indefinida que debía comenzar a la medianoche del martes al miércoles, como respuesta al alto el fuego unilateral de 48 horas que el presidente ruso, Vladimir Putin, había decretado para los días 8 y 9 de mayo. La propuesta ucraniana estaba condicionada exclusivamente a la reciprocidad de Moscú, pero el Kremlin guardó silencio. El jefe de la oficina presidencial ucraniana, Kirilo Budánov, confirmó que los ataques rusos continuaron durante la noche, lo que llevó a Kiev a concluir que la tregua no fue aceptada. Por su parte, Rusia acusó a Ucrania de violar su propio cese al fuego mediante ataques con drones contra territorio ruso.

Este intercambio de acusaciones y gestos de distensión fallidos se da en un escenario de negociaciones estancadas. Putin había propuesto la pausa de dos días durante una llamada telefónica con Donald Trump, el 29 de abril. Según el Kremlin, el exmandatario estadounidense respaldó la iniciativa. Sin embargo, Kiev exigió más detalles y reiteró que cualquier tregua real debería durar al menos 30 días, ser incondicional y contar con mecanismos externos de verificación.

La situación se agravó luego de que un dron ucraniano impactara en un edificio de Moscú, a unos diez kilómetros del Kremlin, según reportó el alcalde Serguéi Sobianin. Como respuesta, el Kremlin anunció que el desfile del 9 de mayo no incluirá material militar, algo inusual en una celebración que durante décadas exhibió el poderío armado ruso. Moscú justificó la medida alegando la “amenaza terrorista” de Kiev; Zelensky, en cambio, lo interpretó como una señal de debilidad: “No pueden permitirse el lujo de usar equipo militar y temen que los drones sobrevuelen la Plaza Roja”, declaró en Ereván.

El patrón ya se había repetido en abril, cuando Rusia declaró un alto el fuego de 32 horas por la Pascua ortodoxa. En aquella ocasión, ambos bandos se acusaron mutuamente de violar la tregua, los combates se reanudaron al expirar el plazo y ninguna de las pausas derivó en conversaciones formales de paz. El asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, precisó que Putin le dejó claro a Trump que los objetivos militares de Rusia “se alcanzarán en cualquier caso”, con tregua o sin ella: una frase que resume la lógica implacable detrás de este nuevo episodio de tensión.

Fuente: Infobae

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