Estados Unidos puso en marcha este lunes el ejercicio militar Flex2026 en aguas cercanas a Cuba, con el despliegue de inteligencia artificial, drones y fuerzas navales desde Cayo Hueso. La maniobra tiene como objetivo declarado probar capacidades tecnológicas avanzadas para enfrentar redes narcoterroristas, en medio de una escalada de vigilancia sobre la isla en las últimas semanas.
Según reportó un medio digital especializado, el Comando Sur diseñó estas maniobras para ampliar el patrullaje marítimo frente a Cuba. Este nuevo despliegue coincide con reportes sobre el aumento de medios de observación estadounidenses en los alrededores.

En días previos, plataformas satelitales y expertos han detectado sistemas no tripulados operando durante varias horas al norte y sur del occidente cubano, realizando tareas de vigilancia en corredores estratégicos.
Flex2026 integra IA y sistemas autónomos en el Caribe
La Marina estadounidense comunicó en redes sociales que “el futuro de la seguridad marítima se está desarrollando frente a las costas de Key West”. Explicó que el ejercicio Flex2026 integra inteligencia artificial, vehículos no tripulados y fuerzas navales tradicionales en un entorno conjunto. El ensayo busca fortalecer la capacidad para rastrear y desalentar actividades ilícitas en zonas marítimas cercanas a Cuba.

El despliegue ocurre mientras la presencia de drones estadounidenses recibe seguimiento mediático. Según la misma fuente, un dron de la Armada de Estados Unidos sobrevoló el Caribe cerca de Cuba la semana pasada, en una maniobra asociada a tareas de reconocimiento sobre corredores energéticos internacionales. Esta actividad demuestra la vigilancia estratégica de largo alcance que Washington mantiene en la región, en un contexto de embargo petrolero impuesto a la isla.
Patrullajes de largo alcance y vigilancia sobre rutas energéticas
El ejercicio coincide con patrullajes aéreos recientes. El 16 de abril, un dron MQ-4C Tritón completó una misión de más de seis horas a lo largo de la costa sur cubana, despegando desde Jacksonville, Florida. Según la fuente, la aeronave ejecutó patrones de espera frente a Santiago de Cuba y zonas cercanas a La Habana, lo que prueba un monitoreo sostenido sobre puntos estratégicos de tránsito marítimo.
El dron MQ-4C Tritón puede permanecer en vuelo más de veinticuatro horas y operar a altitudes superiores a los 15.000 metros (49.200 pies), lo que lo convierte en un recurso clave para vigilar rutas de transporte de recursos energéticos.

Analistas internacionales interpretan estos movimientos como tácticas para anticipar o detectar posibles actividades de logística petrolera hacia la isla.
También el 4 de febrero, un avión RC-135V/W Rivet Joint de la Fuerza Aérea estadounidense patrulló la costa norte cubana de este a oeste antes de regresar a Florida. Esta aeronave es una de las principales plataformas de espionaje electrónico, y su presencia prueba el interés del Pentágono en la recolección de información en áreas cercanas a Cuba.
Respuesta de Cuba ante el endurecimiento del discurso en Washington
El clima de tensión se agrava por la retórica desde Washington. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, declaró recientemente:
“no hay excusa”
para justificar una posible agresión militar contra la isla, según recoge la prensa. Las declaraciones surgen en medio de versiones sobre preparativos militares, alimentadas por afirmaciones de Donald Trump, quien ha insinuado que tras el conflicto con Irán, “Cuba es la siguiente” y sugirió una posible “toma amistosa o no” del país caribeño, buscando un cambio político acorde a los intereses estadounidenses.
Aunque La Casa Blanca ha desestimado públicamente tales proyectos, la reiteración de propuestas de intervención y las contradicciones en el mensaje oficial alimentan la incertidumbre sobre la política futura hacia la isla, según detalla el medio digital.
Monitoreo intensificado sobre aguas y espacio aéreo cubano
Las operaciones militares de Estados Unidos en las proximidades de Cuba revelan una estrategia de vigilancia intensificada, tanto marítima como aérea. Drones de reconocimiento como el MQ-4C Tritón y aviones electrónicos como el RC-135V/W Rivet Joint patrullan sistemáticamente los alrededores de la isla, supervisando rutas marítimas clave para el abastecimiento energético cubano.
El ejercicio Flex2026, que integra inteligencia artificial, sistemas no tripulados y fuerzas navales, representa un cambio en los métodos de patrullaje de Washington.

Expertos citados por el medio subrayan que el uso de plataformas autónomas y la capacidad para recopilar información en tiempo real otorgan a Estados Unidos una ventaja en la identificación y persecución de actividades ilícitas, especialmente relacionadas con el tráfico de drogas y el abastecimiento energético sujeto a sanciones. La presencia sostenida de medios de vigilancia en la región prueba que Estados Unidos prioriza la supervisión integral del espacio que rodea a Cuba.
El ejercicio militar Flex2026, iniciado este lunes por el Comando Sur de Estados Unidos en las inmediaciones de Cuba, se concreta en un contexto de vigilancia intensificada por sistemas no tripulados como el MQ-4C Tritón y aeronaves de reconocimiento como el RC-135V/W Rivet Joint, con el objetivo declarado de contrarrestar amenazas narcoterroristas y controlar rutas energéticas estratégicas en el Caribe. Todas estas operaciones experimentan un aumento en frecuencia y sofisticación en medio de crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.
Fuente: Infobae