Un tribunal de apelaciones en Corea del Sur impuso este miércoles una condena de siete años de prisión al expresidente Yoon Suk Yeol por resistirse al arresto y evitar una reunión oficial del Gabinete antes de la breve declaración de ley marcial en diciembre de 2024.
La nueva sentencia por obstrucción a la justicia y otros delitos se agrega a la cadena perpetua que ya cumplía por cargos de rebelión, derivados de su sorpresivo giro autoritario que provocó la peor crisis democrática en décadas en el país.
El juez Yoon Sung-sik, del Tribunal Superior de Seúl, señaló que el exmandatario conservador evadió la reunión plenaria del Gabinete —obligatoria por ley— antes de declarar la ley marcial, falsificó documentos para encubrir esa omisión y desplegó agentes de seguridad “como un ejército privado” para frenar los intentos de arresto en las semanas posteriores a su destitución. El expresidente Yoon permaneció en silencio durante la lectura del veredicto y no hizo declaraciones.
El abogado Yoo Jeong-hwa calificó el fallo de “muy decepcionante” y anunció que el equipo legal apelará ante el Tribunal Supremo. Yoon también ha apelado su condena a cadena perpetua.

En enero, un tribunal de primera instancia había condenado a Yoon a cinco años de prisión, pero lo absolvió parcialmente de los cargos de abuso de poder relacionados con la reunión del Gabinete previa a la ley marcial, argumentando que no era responsable de la ausencia de dos miembros que sí fueron invitados.
El Tribunal Superior de Seúl revocó esa absolución, declarándolo culpable de todos los cargos y estableciendo que violó los derechos de esas dos personas, así como de otros siete miembros del Gabinete que no fueron notificados, al convocar solo a un grupo selecto para simular una reunión formal.
Aunque breve, el decreto de ley marcial emitido por Yoon el 3 de diciembre de 2024 sumió al país en una grave crisis política, paralizando la política y la diplomacia de alto nivel, y sacudiendo los mercados financieros. La agitación solo se calmó después de que su rival liberal, Lee Jae Myung, ganara las elecciones presidenciales anticipadas en junio.
Yoon fue suspendido de su cargo el 14 de diciembre de 2024 tras ser sometido a juicio político por la legislatura de mayoría liberal, y fue destituido formalmente por el Tribunal Constitucional en abril de 2025.

Tras su suspensión, se negó a cumplir una orden judicial de detención e interrogatorio, lo que provocó un enfrentamiento en el que decenas de investigadores llegaron a la residencia presidencial a principios de enero de 2025, pero fueron bloqueados por las fuerzas de seguridad presidenciales y barricadas de vehículos. Fue detenido ese mes, puesto en libertad por otro tribunal en marzo y arrestado nuevamente en julio.
Desde entonces, permaneció bajo custodia mientras se iniciaban una serie de juicios penales, que aún continúan.
El fallo del miércoles se produjo un día después de que el mismo tribunal aumentara a cuatro años la condena de la esposa de Yoon, Kim Keon Hee, por cargos que incluían la aceptación de regalos de lujo de la Iglesia de la Unificación, que buscaba favores políticos del gobierno de Yoon, y su participación en un plan de manipulación del precio de las acciones.
En un juicio aparte la semana pasada, los fiscales solicitaron una pena de 30 años de prisión para Yoon.
Se le acusa de haber intentado deliberadamente intensificar las tensiones con Corea del Norte en 2024 ordenando vuelos de drones sobre Pyongyang, con el fin de crear condiciones que justificaran la imposición de la ley marcial en su país.
(con información de AP)
Fuente: Infobae