Durante una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, los representantes de Palestina e Israel intercambiaron fuertes acusaciones sobre el ingreso de asistencia humanitaria a la Franja de Gaza. El alto el fuego, descrito como frágil, no ha logrado detener los ataques israelíes ni las operaciones del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), mientras la población sigue sin recibir los suministros necesarios.
El asistente del secretario general de la ONU para Oriente Próximo, Asia y Pacífico, Jaled Jiari, describió la situación y lamentó que
“el alto el fuego es cada vez más frágil, ya que continúan los ataques israelíes y las actividades armadas de Hamás y otros grupos”
. Además, Jiari reclamó que “es urgente impulsar planes” tanto para la entrada de ayuda humanitaria como para la pronta recuperación y reconstrucción del enclave.
Jiari también denunció un “empeoramiento constante” en Gaza y Cisjordania, donde afirmó que
“la violencia, incluyendo la violencia generalizada de los colonos, el desplazamiento y la creciente actividad de asentamientos, amenazan a comunidades enteras y erosionan aún más las perspectivas de un proceso político que resuelva el conflicto sobre la base de una solución viable de dos Estados”
.
Tras su intervención, el pleno del Consejo debatió la situación en Gaza y el plan propuesto por Estados Unidos. Al respecto, la ministra de Exteriores palestina, Varsen Aghabekian, reiteró su visión de
“un Estado, un Gobierno, una Ley y una Arma”
, en alusión al monopolio estatal de la fuerza, y “la necesidad de la retirada total de Israel de la Franja de Gaza”.
Aghabekian también reivindicó la necesidad de no “frustrar estos esfuerzos con políticas que el plan del presidente (de Estados Unidos, Donald) Trump rechazaba: el desplazamiento forzoso y la anexión”, de los cuales culpó al Gobierno israelí en Gaza y Cisjordania.
En contraste, el representante permanente israelí ante la ONU, Danny Danon, argumentó que “Israel está cumpliendo su parte del acuerdo” y que “todos los cruces fronterizos principales están abiertos”. Aseguró que su país ha facilitado la entrada de 1,5 millones de toneladas de alimentos a Gaza, pero acusó a Hamás de extorsionar a civiles y presionarlos para que “venderlos ellos mismos a cambio de vales de comida”.
Danon intentó restar peso a la violencia de grupos de colonos israelíes, alegando que los ataques registrados corresponden a “un número ínfimo de extremistas, decenas, ni siquiera cientos”, los cuales son condenados, investigados y enjuiciados.
Finalmente, Danon sostuvo que
“existe violencia extremista por parte de israelíes, pero su magnitud es significativamente menor en comparación con la de los ataques perpetrados por terroristas palestinos en Judea y Samaria”
, utilizando la terminología con la que el Gobierno de Benjamin Netanyahu alude a Cisjordania.
Fuente: Infobae