La administración de Irán ha emitido una advertencia contundente ante el despliegue de un bloqueo naval por parte de los Estados Unidos, asegurando de forma tajante que
“ningún puerto del Golfo estará a salvo”
si se vulnera la integridad de sus infraestructuras. De acuerdo con un reporte oficial del cuartel central Khatam al-Anbiya, transmitido a través de la televisión estatal, el Ejército iraní calificó las maniobras estadounidenses en aguas internacionales como un acto de piratería y una violación de la legalidad vigente.
El comunicado castrense enfatizó que cualquier riesgo que afecte a las terminales portuarias de la República Islámica de Irán, ya sea en el mar Arábigo o en el Golfo Pérsico, tendrá repercusiones directas sobre la seguridad de todos los puertos de la región. Diversas figuras de alto rango han respaldado esta postura de represalia. Entre ellas, Mohsen Rezaei, quien funge como asesor militar y fue comandante de la Guardia Revolucionaria, manifestó en la plataforma X que sus fuerzas poseen herramientas estratégicas aún sin utilizar para enfrentar un posible cierre del estrecho de Ormuz, recalcando que el país no se doblegará ante planes externos o publicaciones en redes sociales.

Postura del Parlamento y control estratégico
Por su parte, el titular del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, dirigió un mensaje directo hacia el mandatario de los Estados Unidos al afirmar:
“Si usted lucha, nosotros lucharemos”
. Simultáneamente, la Guardia Revolucionaria ha reiterado que el paso por el estrecho de Ormuz se mantiene bajo su vigilancia absoluta. Aunque han señalado que el tránsito permanece habilitado para la navegación civil y comercial, advirtieron que cualquier incursión de naves militares se encontrará con una respuesta de gran magnitud.
Desde el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) se precisó que las operaciones de bloqueo iniciarían este lunes a partir de las 10:00 a. m. EDT (correspondiente a las 5:30 p. m. en territorio iraní). Las autoridades estadounidenses indicaron que esta medida afectará de manera uniforme a los navíos de cualquier bandera que intenten ingresar o salir de las costas de Irán, aunque aseguraron que el flujo de embarcaciones que se dirijan a puertos de otros países no será obstruido. Esta tensión ya ha impactado el comercio marítimo: según reportes de Lloyd’s List, el tráfico diario en la zona se ha desplomado a unos 40 buques, una cifra drásticamente inferior a la media de entre 100 y 135 embarcaciones registrada antes de las hostilidades.

Impacto en el mercado energético y fracaso diplomático
El escenario de inestabilidad surge tras el colapso de las conversaciones de cese al fuego celebradas en Pakistán. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, explicó que el diálogo no prosperó debido a la negativa de Teherán de comprometerse a detener su programa de desarrollo de armas atómicas. En contraparte, Irán ha puesto sobre la mesa exigencias que incluyen la liberación de sus fondos congelados en el extranjero y reparaciones económicas por las operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos e Israel desde el pasado 28 de febrero.
Como consecuencia directa del conflicto, los mercados energéticos han reaccionado con alzas significativas. El precio del crudo estadounidense experimentó un incremento del 8%, situándose en 104,24 dólares por barril. De igual manera, el crudo Brent subió un 7% hasta alcanzar los 102,29 dólares, niveles muy superiores a los 70 dólares que promediaba antes del inicio de las tensiones.
En el ámbito internacional, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, declaró ante la BBC que su nación no se sumará a las acciones de bloqueo. Starmer subrayó que la prioridad británica es lograr la reapertura segura de la ruta comercial, ofreciendo colaboración técnica para tareas de desminado una vez que las hostilidades hayan finalizado.
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