Faltando escasas tres semanas para que se lleven a cabo las Elecciones Generales 2026, el panorama del sistema financiero peruano se encuentra en una etapa denominada de “espera activa”. Esta condición se caracteriza por una marcada prudencia entre los inversionistas, quienes observan con detenimiento un contexto político que aún carece de definiciones claras. Las últimas mediciones estadísticas exponen una fuerte fragmentación entre los votantes, evidenciando un empate técnico en la primera posición entre los candidatos Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori, seguidos por otros aspirantes, lo que genera dudas sobre quiénes conformarán la segunda vuelta electoral.
Bajo este escenario, diversos analistas subrayan que la proximidad de los comicios está condicionando de forma directa el comportamiento financiero en el país. De acuerdo con las declaraciones de Diego Mallqui, quien se desempeña como CEO de la fintech Finniu, la actual coyuntura política y las variables del mercado están forzando a los dueños del capital a dar prioridad absoluta a la protección de sus recursos. Al respecto, el ejecutivo señaló:
“El ruido político paraliza al ahorrista tradicional, mientras que el inversionista más sofisticado busca alternativas que resguarden su dinero frente a la incertidumbre”.
El declive en los rendimientos tradicionales
Un motivador fundamental de esta transformación es la escasa rentabilidad que ofrecen actualmente los instrumentos financieros de la banca tradicional. En la actualidad, las tasas de depósitos a plazo fijo se sitúan alrededor del 4.2% anual. Una vez que se aplican los descuentos por impuestos y se ajusta por la inflación, el beneficio real para el ahorrista es prácticamente inexistente o cercano a cero, lo que ha provocado que estos productos pierdan su atractivo habitual.
No obstante, es importante resaltar que Perú conserva indicadores macroeconómicos estables a pesar del ruido electoral. El país ha reportado un incremento del PBI del 3.2% interanual al cierre de enero, manteniendo una inflación controlada de 2.4%. Asimismo, el tipo de cambio muestra resiliencia, con el sol cotizando cerca de los S/ 3.44 por dólar. Irónicamente, esta misma solidez macroeconómica ha incidido en que las tasas pasivas del sistema bancario se mantengan en niveles reducidos.
Búsqueda de refugio en activos de la economía real
Como consecuencia de lo anterior, se está produciendo una migración progresiva del capital hacia los denominados activos reales. Estos son percibidos como opciones más lucrativas al contar con un respaldo físico tangible. Dentro de las alternativas que están captando el interés de los inversionistas destacan áreas como la agroexportación, el sector de bienes raíces y las inversiones con garantías hipotecarias, que prometen beneficios superiores a los métodos convencionales.
- En el sector de la agroexportación, se ha registrado un repunte del 11% al iniciar el presente año, con proyecciones de rentabilidad que alcanzan el 15% anual.
- El modelo de “flipping inmobiliario” en áreas metropolitanas está reportando retornos que exceden el 18% anual.
- Las inversiones respaldadas por garantías hipotecarias mantienen indicadores de morosidad muy bajos, consolidando su imagen de seguridad para el capital.
Impacto de las Fintech y visión a futuro
La evolución y penetración de las plataformas tecnológicas, vinculadas a los sectores fintech y wealthtech, ha simplificado sustancialmente esta transición de fondos. Estas innovaciones digitales brindan a los usuarios un acceso más ágil a portafolios diversificados que se apoyan en activos físicos, eliminando barreras de entrada tradicionales.
Hacia el futuro, una vez superado el proceso electoral, los expertos prevén una reactivación aún más dinámica de las inversiones hacia estos sectores productivos. El consenso entre los analistas indica que, sin importar quién resulte ganador en las urnas, la tendencia se inclinará hacia el fortalecimiento de activos en infraestructura y áreas productivas, en una búsqueda constante por equilibrar la seguridad financiera con una rentabilidad competitiva.
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