En una entrevista en el programa Vera a su Manera, la noche del 5 de abril de 2026, el Ministro de Defensa, Giancarlo Loffredo, detalló la cooperación internacional con Estados Unidos y las tácticas empleadas contra el crimen organizado.
Loffredo confirmó la participación directa de militares estadounidenses en territorio ecuatoriano. El ministro explicó que la relación con Estados Unidos ha evolucionado hacia una fase operativa y táctica bajo iniciativas como el Shield of the Americas.
Loffredo afirmó: “Hemos hecho ya operaciones planificadas conjuntas con personal de tierra junto con los nuestros” y precisó que las tropas extranjeras “están actuando en frontera norte”.
Además, reveló que esta presencia no es esporádica, sino que existe una integración en los niveles de mando.
“El jefe del Comando Conjunto y yo pedimos al general Donovan del Comando Sur que nos pusiera militares permanentemente; tenemos un equipo que está en el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas para ayudar en la planificación”.
El objetivo final, según el ministro, es alcanzar una “interoperatividad” tecnológica que permita la “autenticación de la información en tiempo real” para ejecutar operaciones con mayor agilidad.
Propiedades privadas como “objetivos militares”
Loffredo lanzó una advertencia respecto al derecho a la propiedad y la colaboración con grupos criminales.
Al discutir sobre las rutas clandestinas o “tabladas” que cruzan haciendas para evadir controles, sentenció: “Quien esté colaborando con grupos armados organizados automáticamente convierte sus propiedades en un objetivo militar”.
Esta postura se vincula con la defensa que hizo el ministro sobre la destrucción de una vivienda en la frontera, que un reportaje del New York Times identificó como una granja lechera.
Loffredo desestimó los cuestionamientos alegando que los criminales usan testaferros y se mimetizan: “Nadie va a anunciar que este es un lugar de entrenamiento”. Justificó la demolición del inmueble asegurando que tenían “evidencia fotográfica de él [alias Mono Tole] con la familia” dentro de la casa.
Para Loffredo, destruir estos sitios, aunque estén vacíos, es estratégico porque “le baja la moral a ellos” y les quita lugares donde esconderse.
Uso de la fuerza y la “neutralización” del enemigo
El ministro relató una operación en contra de la minería ilegal en La Merced de Buenos Aires, en Imbabura, donde hubo resistencia. A Loffredo le preguntaron si respondieron con fuego durante el operativo, quien respondió: “Le dimos balas, pero más nosotros a ellos”.
Para la administración de Daniel Noboa, el éxito de la guerra interna se cuantifica mediante la eliminación o captura de los adversarios.
“Uno de los medidores de quién gana un conflicto bélico es la neutralización del enemigo ya sea por la eliminación o por la captura”, explicó el ministro, resaltando que la captura de 4.300 delincuentes —incluyendo gatilleros y objetivos de alto valor— es una prueba del éxito operativo.
Tensiones con Colombia y minería ilegal
Loffredo calificó como “desalentador” el panorama en la frontera con Colombia, criticando la política de “erradicación no forzada” del país vecino y su falta de “presencia permanente con control”.
Según el ministro, esto obliga a Ecuador a mantener un esfuerzo unilateral en el cordón fronterizo donde las plantaciones de coca son visibles a plena vista desde suelo ecuatoriano.
Finalmente, destacó el uso de tanques de guerra AMX-13 para combatir la minería ilegal, a la cual considera un pilar económico del crimen tan fuerte como el narcotráfico. Su estrategia consiste en “dominar la zona para que no regresen” y facilitar que empresas de minería legal se instalen para desplazar a las mafias.
Con la entrada en vigencia de un nuevo estado de excepción, Loffredo aseguró que las Fuerzas Armadas mantendrán una “política de ser ofensivos y no estar reactivos”, bajo un supuesto nuevo Plan Nacional de Seguridad Integral.
A pesar de los supuestos logros, reconoció que aún falta inversión en movilidad aérea, radares y drones.
Radio Pichincha