Un juez negó el recurso de habeas corpus correctivo interpuesto a favor del exvicepresidente Jorge Glas para que se le aumenten las porciones de comida y se le otorgue atención especializada en la Cárcel del Encuentro, al considerar que no se han violado sus derechos y que recibe lo que exigía.
En la audiencia, el abogado del expolítico correísta señaló que registra una «pérdida de peso acelerada» por una supuesta falta de comida, y que en la prisión no le proporcionan suplementos alimenticios suficientes ni de manera regular y que tampoco se le da la atención médica especializada que necesita.
«Yo me despierto con hambre, paso la tarde con hambre y me acuesto con hambre. Y la muestra de que mi hambre es real son 30 libras menos de peso. Tener a una persona con hambre de manera permanente, perdiendo peso, es una clase de tortura», dijo Glas desde la prisión.
El exvicepresidente correísta está recluido en la Cárcel del Encuentro, la prisión de máxima seguridad construida por iniciativa del presidente Daniel Noboa, donde cumple una pena de ocho años de cárcel por cohecho y asociación ilícita y otra de 13 años de prisión por peculado (malversación de fondos públicos).
Sin embargo, el Ministerio de Salud indicó que el exfuncionario ha recibido 79 atenciones médicas desde que llegó a esa prisión, en noviembre pasado, y también sus medicamentos «de manera ininterrumpida».
Además, el servicio nacional de prisiones detalló en un informe que el exvicepresidente tiene «una dieta diferenciada, diseñada específicamente para su condición de salud», que incluye bebidas calientes, proteínas, sopas, ensaladas y otros. Y que también recibe suplementos alimenticios.
Asimismo señaló que la «dieta especial» que recibe ha sido reportada a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que en noviembre pasado otorgó medidas cautelares a favor de Glas y ordenó al Estado ecuatoriano que garantice su salud física y mental.
El magistrado declaró el pedido como improcedente y señaló que no se presentaron elementos suficientes que demuestren que se han violado los derechos a la vida, salud o integridad del exvicepresidente.
Agregó que se acreditó que recibe atención médica, aunque exhortó a las autoridades penitenciarias y de Salud que mantengan la atención nutricional y médica bajo estándares de calidad y que se garantice que tenga controles periódicos y acceso a su medicina y suplementos alimenticios.
Antes de estar en la Cárcel del Encuentro, Glas estuvo recluido en La Roca, la antigua prisión de máxima seguridad de Ecuador a la que llegó tras el asalto policial del 5 de abril de 2024 a la Embajada de México en Quito, donde se lo capturó a la fuerza luego de que recibiera asilo, lo que provocó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Fuente: Primicias